Se trata de una estrategia diseñada para colaborar con el sistema de salud mediante la creación de espacios para el alojamiento de personas privadas de libertad que necesiten controles luego de haber sido intervenidos quirúrgicamente. 

El Servicio Penitenciario de Mendoza, a través de su Unidad de Gestión de Salud, habilitó salas post quirúrgicas en los principales complejos carcelarios de la zona centro y oeste de la provincia para alojar internos que requieran cuidados y curaciones, una vez otorgada el alta hospitalaria.

El objetivo principal de estas salas consiste en que el proceso de control post operatorio de las personas privadas de libertad, sea realizado por parte de especialistas que cumplen funciones en los propios complejos carcelarios, evitando así, que transcurran un mayor tiempo de recuperación dentro de los nosocomios.

Es importante destacar que quienes sean alojados en estos espacios, deberán haber recibido previamente el alta hospitalaria, y contar no sólo con compensación hemodinámica, sino también con estabilidad motora.

De esta manera, los controles de las personas que han sido intervenidas se realizarán a fin de evitar  posibles complicaciones, tales como: cambios de coloración de herida, vómitos, o aumento de temperatura, antes del retorno a sus módulos o pabellones correspondientes.

“Somos conscientes de la situación que atraviesa el sistema de salud debido a la pandemia, motivo por el cual hemos tomado medidas para que quienes han sido intervenidos quirúrgicamente, puedan continuar su proceso de recuperación dentro de los complejos penitenciarios, y bajo el estricto cuidado de nuestros especialistas”, explicaron desde la Unidad de Salud. 

Asimismo, autoridades de la Unidad de Salud Penitenciaria informaron además que, en casos excepcionales y por orden médica, se podrá proceder a alojar a una persona privada de libertad que necesite ser evaluado continuamente a fin de elaborar un diagnóstico certero previo a derivación a un nosocomio público.


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