La hermosa historia de Tao, un Golden retriever de 11 años que quedó ciego hace un año, y Oko, su guía con solo cuatro meses ha dado la vuelta al mundo

En 2019, Tao perdió la visión por culpa de un glaucoma, por lo que su dueña, Melanie Jackson, una ciudadana de Somerset, Inglaterra, decidió buscarle otro can que le hiciera compañía y fuera su nuevo compañero de juegos.

Fue así cómo Oko, con solo ocho semanas de vida, llegó a al vida de Tao. Y ahora son solo uno.

Oko se ha convertido en sus verdaderos ojos y gracias a él ha podido seguir siendo feliz.

Melanie, orgullosa de la amistad y felicidad de sus dos perros, no ha dudado en publicar en redes sociales fotos y vídeos de ellos que han conmocionado a los usuarios.

Mirá el video de la amistad de estos hermosos perros