La lesión de Nicolás Tagliafico dejó vacante el puesto de lateral por la izquierda en Argentina para el choque ante Paraguay por la tercera fecha de Eliminatorias Sudamericanas y Nicolás González, el nombre menos pensado, resultó la carta guardada del entrenador Lionel Scaloni

Lima on November 17, 2020. (Photo by SEBASTIAN CASTANEDA / POOL / AFP)

Los nombres de Facundo Medina y Lisandro Martínez rondaron en la previa como posibles reemplazantes del defensor de Ajax de Países Bajos, pero González, con mucha sorpresa, se quedó con el puesto.

El asombro en la elección residió porque su puesto actual en Stuttgart de Alemania es delantero, de número “9”. En otras temporadas se lució como mediocampista externo, por las bandas y con fugaz paso por la última línea.

“No me sorprende porque en Alemania he jugado de lateral izquierdo. Puede ser con línea de cinco o de cuatro. Todos sabemos que no es mi posición pero siempre intento ayudar al equipo”, dijo González en rueda de prensa.

Scaloni, tan solo con un entrenamiento en Ezeiza, se decantó por González, integrante de la Sub-23 campeona en los Juegos Panamericanos de Lima, que cumplió ante la urgencia.

González convirtió el gol del empate, de cabeza, a través del tiro de esquina ejecutado por Giovani Lo Celso, y se mostró más suelto en las proyecciones, su hábitat natural.

El gol anulado al crack Lionel Messi por revisión del VAR lo tuvo como protagonista con un pisotón a Ángel Romero, su adversario del mano a mano por la franja, donde exhibió su oficio escaso como defensa.

El delantero surgido en Argentinos Juniors y hoy devenido en defensor, estuvo atento en la marca durante la primera parte, cuando la Argentina se paró con un 4-3-3, y no fue desbordado.

En busca del triunfo, el equipo de Scaloni, sin muchas ideas, pobló el área rival con González incluido, más adelantado, pero con la responsabilidad de no descuidar la espalda.

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El desgaste de González fue evidente ante un Paraguay rápido, que no dejó espacios e incomodó a la Argentina en La Bombonera.

González, de 22 años, cumplió su cuarto partido en el seleccionado. Los anteriores ocurrieron en 2019: titular en la victoria por 6-1 ante Ecuador en octubre e ingreso ante Brasil (1-0) y Uruguay (2-2) en noviembre.

Su historia

Se probó en River y Platense, pero nunca logró adaptarse. Fueron semanas de exámenes futbolísticos que lo mantenían incómodo porque la cancha de 11 era muy distinta a baby que disfrutaba en Parque Chas.

En Argentinos logró asentarse . Sus limitaciones físicas (era muy bajito para la edad) no representaron mayores inconvenientes, aunque su idea de dejar el fútbol le surgió cuando tenía que viajar casi 3 horas en transporte público porque sus padres vivían en Escobar.

Una charla con el Bocha Batista le sirvió para encontrar la motivación que necesitaba. A los 14 años apostó por el Bicho, aunque en todas las divisiones infantiles era uno de los jugadores que habitualmente iba al banco de suplentes.

Cuando llegó a Primera el Gringo Heinze le dio confianza. El entrenador que logró el ascenso lo probó como delantero, carrilero y en el sector izquierdo de la defensa. Casi sin pensarlo, tuvo una preparación que le serviría en el futuro.

Con una cifra de 11 goles en 47 partidos, Nico González abrió las puertas al Viejo Continente. Varios equipos de Europa intentaron contratarlo, pero fue el Stuttgart de la Bundesliga el que abonó los ocho millones y medio de euros para sumarlo.

En Alemania volvió a demostrar su capacidad de adaptación, ya que en la mayoría de los compromisos jugó de centrodelantero. Sus producciones fueron tan llamativas que Lionel Scaloni no dudó en darle una oportunidad en el cruce frente a Paraguay en La Bombonera. Si bien su posición fue de lateral izquierdo, su cabezazo en el área ajena sirvió para evitar la derrota. Y en Lima, ciudad en la que consiguió la medalla de oro en los Juegos Panamericanos del 2019, abrió el camino para que la Albiceleste sume de a tres.