Las imágenes de una multitud haciendo fila en los bancos fueron más valiosas que mil palabras. La sub-bancarización, es decir, el acceso sólo a un servicio financiero básico (la extracción de efectivo), está muy extendida en la Argentina y es un problema de salud pública en tiempos de pandemia.

Ante la batería de medidas que propuso la Cámara Argentina de Fintech, el Gobierno aceleró algunas decisiones para avanzar en la “digitalización” de las finanzas de los sectores más postergados.  La primera señal llegó el sábado pasado, cuando el Banco Central lanzó la comunicación A6948, que obliga a todas los proveedores de servicios de pago (PSP) a aceptar transferencias y envíos de fondos entre cuentas bancarias (con CBU) y virtuales (con CVU) que usan las fintech.

La segunda tuvo lugar en las últimas horas. La cámara y la ANSES están ultimando detalles para que en las cuentas virtuales, cuyo “home banking” son las billeteras digitales, se acrediten los beneficios sociales existentes y los que está lanzando el Gobierno para paliar los efectos económicos de la cuarentena.

De este modo, las fintech buscan aprovechar la posibilidad no sólo de sumar usuarios, sino también de demostrar cómo su modelo puede ayudar a la sociedad en tiempos de pandemia. Por eso, trazaron un plan en dos fases: una que buscará ayudar al consumidor y, en breve, cooperar con las Pymes, fuertemente golpeadas ante la caída de la actividad.

En los últimos meses de la gestión de Emilio Basavilbaso al frente de la ANSES, el ente previsional había avanzado en la posibilidad de abonar planes, asignaciones y becas a través de las billeteras digitales.  La idea buscaba que los beneficiarios que no residen cerca de un banco reciban en estas aplicaciones sus haberes en lugar de retirar el efectivo en un local del Correo Argentino o de una red de cobranzas.

Mercado PagoPlus Pagos (del Grupo Petersen) y PIM (del Banco Nación) fueron las billeteras que comenzaron con las pruebas piloto y, hoy por hoy, las únicas habilitadas para tal fin. Sin embargo, la cámara contabiliza casi una veintena de estas aplicaciones y ya hay otras siete que presentaron la documentación ante ANSES: BKRCAMEPagosMiiiMONIPrexUalá y xCoop.

Pero el juego está por abrirse y las fintech se están preparando para dar servicio a más de 6,5 millones de personas que ya usan estas aplicaciones. Y apuntan no sólo a los planes sociales que ya se están acreditando, sino también el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) destinado a monotributistas de categorías bajas y trabajadores informales.

Según el directivo, la organización en este momento está “creando un panel para conocer el estado de cada billetera digital y qué servicios pueden ofrecer”, a fin de determinar cuáles de las firmas que componen la entidad estará en condiciones de sumarse a este programa. Te puede interesar. Se trata de una oportunidad sin precedentes para la industria, que podría aprovechar el universo de casi 11 millones de personas que recibirá el IFE.