Clasificarse para los playoffs de la NBA no es tarea sencilla, llegar a jugar las finales es muy complicado, y ganar el anillo y ser proclamado MVP de esas finales sólo está al alcance de unos pocos elegidos. Y lograr todo eso en varios equipos distintos es casi imposible.

Kawhi Leonard y LeBron James son dos de esos privilegiados que lo han logrado. Si Clippers o Lakers conquistan el campeonato, uno de ellos tendrá muchas opciones de convertirse en el primer jugador de la historia de la NBA que gana el anillo y se proclama MVP de las finales con tres equipos distintos. Es cierto que los grandes de la historia (Michael Jordan, Wilt Chamberlain, Kobe Bryant, Bill Russell, Magic Johnson, Larry Bird…) jugaron casi toda su carrera en una franquicia, pero conseguirlo en varias otorga un plus de excelencia para la posteridad a quien lo logra.

Sobre todo siendo el artífice de esos éxitos. Para conseguir hitos de esa magnitud muchas veces la coyuntura del momento y la suerte son factores fundamentales. De hecho, sólo hay dos jugadores en la historia que hayan ganado tres anillos con tres equipos distintos, John Salley y Robert Horry, pero ejerciendo como actores secundarios.