El destacado político chileno habló en Radio Jornada sobre el nuevo conflicto diplomático que surgió en estos últimos días entre Argentina y Chile

José Antonio César Bernardo Viera-Gallo Quesney es un abogado, académico y político chileno, embajador en Argentina entre los años 2015 y 2018; fue Ministro Secretario General de Gobierno del primer mandato de la presidente Michelle Bachelet (2007-2010) y miembro del Tribunal Constitucional de su país desde 2010 hasta 2013.

Don José Antonio Viera Gallo Quesney en Radio Jornada (91.9)

Sabido es que en los últimos días surgió un inesperado conflicto con la hermana República de Chile que tiene que ver con la postura del Gobierno de Sebastián Piñera de la intención de su país de apropiarse de un sector de la plataforma continental Argentina, reviviendo las tensiones entre los países que habían sido selladas con el acuerdo de paz de 1984.

“Lo primero que hay que decir es que según la convención de derechos del mar, las plataformas de los derechos continentales de los países se pueden superponer. He estado averiguando y al menos hay setenta casos en el mundo en que su país, su proyección, choca o topa con la del otro. Grecia y Turquía es un caso. Argentina hizo muy bien los estudios y lo presentó en el 2009. Nosotros en aquel momento mandamos una nota diciendo que esa proyección  Argentina no era vinculante para Chile porque Chile todavía no había hecho los estudios. Luego si los hizo y ahora ha presentado su solicitud. Según las dos proyecciones hay estos 5000 kilómetros en el fondo del mar de Drake que se topan. Lo que tenemos que esperar es cuál es la reacción de la comisión de la convención del mar que en el caso argentino le hizo algunas observaciones como lo de las Islas Malvinas, la Antártida, etc. Ahora debemos esperar que observaciones le hacen a Chile” explicó el destacado político Trasandino en el programa “Juntos de Mañana” que se emite por Radio Jornada (91.9).

“Esa comisión no fija límites, sólo realiza observaciones técnicas, geográficas. Suponiendo que las dos presentaciones estén bien hechas desde el punto de vista geológico tendremos que aceptar que hay una parte en el fondo del Mar de Drake en que Chile y Argentina reclaman de manera conjunta la soberanía. Aquí pueden haber dos posibilidades. O los dos países se ponen de acuerdo, dialogan, liman las diferencias o bien deja la diferencia ahí. Esto no tiene ninguna repercusión sobre la Antártida, ni tampoco sobre el tráfico marítimo, ni sobre la zona exclusiva. Lo único que puede provocar es que el día de mañana hubiera alguna riqueza que estuviera en el fondo del océano y saber que país tendría soberanía sobre ello” explicó quien fuera perseguido por la dictadura del General Augusto Pinochet.

“Todo esto se debe resolver con diálogo, no como una cuestión nacionalista como acontecía en el siglo XIX” afirmó el egresado de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile.


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