Jorge Sosa CONTRATAPA Miercoles, 20 de Noviembre de 2019

¡Que los cumplas feliz!

Por Jorge Sosa / sosajorgeluis45@gmail.com

Miercoles, 20 de Noviembre de 2019
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Miercoles, 20 de Noviembre de 2019 | Por Jorge Sosa / sosajorgeluis45@gmail.com

No debe de haber canción más cantadaa en el mundo que el famoso "Que los cumplas feliz", usada en la totalidad de los cumpleaños que se celebran.

Aunque la canción no fue escrita para un onomástico sino para saludar, "Cumpleaños feliz" es una canción popular que se entona en las celebraciones de cumpleaños. Esta obra fue escrita por las hermanas estadounidenses Mildred y Patty Smith Hill en 1893. Como ambas eran maestras de profesión, la canción fue escrita para que los alumnos se diesen los buenos días en clase.

Después pasó a la celebración de los cumpleaños. Si Sadaic tuviera que cobrar por esta canción necesitaría miles y miles de empleados para constatar que se canta y los  herederos de las hermanitas creadoras cobrarían cada mes un camión de caudales completito.

Pero no se cobra por ello, es una de las pocas canciones gratuitas, como las que se cantan en la cancha, aunque vaya uno a saber quién fue el autor de las canciones que se cantan en las canchas.

La celebración de un cumpleaños es algo que prepara el mismo compañero, puede ser que los amigos y / o allegados le preparen un pequeño ágape pero los jocundos brindis y las profusas comilonas son generalmente promovidas por aquel que es centro de los festejos.
O sea que el vago que tendría que ser homenajeado se gasta un toco interesante de horneritos para celebrarse, para festejarse. Y muchos hacen de esto festicholas masivas que abarcan galpones enteros.

Y claro, es un día especial, el día en el que el fulano vino a este mundo a sufrir las inflaciones del país que le tocó en suerte, el nuestro por ejemplo.

Momento especial, muy recordado por toda la familia, menos por el homenajeado que está en su mundo recién iniciado teniendo como objetivo nada más que una teta.

El acontecimiento es tan importante que involucra a mucha gente que se siente con la obligación de hacerle algún presente al homenajeado, o sea que el tipo, no solamente gasta guita de la suya sino que hace gastar sus buenos morlacos a todos aquellos que lo conocen.
Pero es un momento para demostrar cariño y entonces vienen los cantos, los brindis, las tiradas de orejas, los capachitos con chiflidos y otros ceremoniales más propio de estas celebraciones.

Existen personas que no festejan sus cumpleaños. Dicen en el colmo del optiismo:  "¿Qué voy a festejar? ¿Qué estoy un año más viejo?", y pasan ese día como si fuera un día normal, muchas veces en absoluta seriedad, lo que no es grato, porque suele ser la soledad mala compañera.

Pero la mayoría lo celebra a vino alzado y con algunas autopartes de vacas tiradas sobre la parrilla. Son celebraciones realmente impactantes que pueden transformar todo un tiempo, porque después vienen los recuerdos de lo que fue el cumpleaños del fulanito.

El problema surge cuando alguien se olvida del cumpleaños de una persona de su cercanía, de su mujer, por ejemplo. Esto puede llevar a instancias de divorcios, y quedan cicatrices que solo puede ser superada por un buen recuerdo en el cumpleaños venidero, claro que para eso deberá dejar pasar nada menos que un año.

"Que los cumplas feliz", seguramente hoy se cantará por algún lado porque no hay día en el calendario en el que no haya nacido alguna persona. La permanencia del ritual es absoluta. Felicidades para aquellos que los cumplen hoy y al resto, perdón, pero no voy a estar haciendo una nota como ésta todos los días.

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