Jorge Sosa CONTRATAPA Miercoles, 23 de Octubre de 2019

La veda

Por Jorge Sosa

Miercoles, 23 de Octubre de 2019
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Miercoles, 23 de Octubre de 2019 | Por Jorge Sosa

La palabra veda significa una prohibición, un impedimento decretado para no realizar una actividad o una serie de actividades. Hay vedas que tienen que ver con la naturaleza, por ejemplo la veda a la caza o a la pesca. Sería embromado para los argentinos que alguna vez se impusiera una veda a la carne de vaca por ejemplo. Juntarse para comer un asado de soja no implica entusiasmo alguno.

Y por supuesto que está la veda política, que ocurre cuando ocurren las elecciones, o unas horas antes de que se realicen. Durante la veda electoral los candidatos no pueden realizar declaraciones ni actos proselitistas hasta el cierre de los comicios. Tampoco se pueden difundir encuestas, ni siquiera las frecuentadas "boca de urnas" hasta las 21 del día electoral, aunque todos sabemos muy bien que los medios de comunicación comienzan a dar resultados mucho antes de esa hora.

Más allá de las que afecta a los candidatos y partidos políticos, el Código Electoral Nacional incluye otro tipo de prohibiciones para garantizar el orden el día de la votación. Por ejemplo, no están permitidos la venta de bebidas alcohólicas, los espectáculos ni otras actividades públicas ni que se entreguen boletas a menos de 80 metros de los lugares habilitados para votar.

Sin embargo chupar se chupa hasta minutos antes de ir a la mesa que nos toca y espectáculos pueden encontrarse al menudeo en distintos puntos de la ciudad. O sea que no es una veda pulsuda, es una vedita, una veda pequeñita.

Según el artículo 71 del Código Electoral, durante la jornada electoral queda prohibido: Que los electores se reúnan en grupo a menos de 80 metros de las mesas de votación, a 81 metros ya está permitido. Por eso se puede a ver a agentes de seguridad con un metro de los albañiles contando la distancia a la mesa de los que están reunidos, y de ser menos de 80 metros, les dicen; "córranse dos metros para allá por favor". Se ha visto.

También quedan prohibidos los espectáculos o eventos deportivos, ya sean al aire libre o en recintos cerrados, hasta pasada tres horas del cierre de los comicios. Que es cuando te imponen ver una mala película en televisión en lugar de seguir el desempeño de tu equipo favorito.

Como dijimos, prohibida está la venda de bebidas alcohólicas desde las 20 horas del sábado hasta tres horas después del cierre de las urnas. Pero bueno, la cuestión es comprar el chupi antes de las 20 horas del sábado y asunto solucionado. No queda claro si están prohibidas las farras cuyanas, donde se chupa de lo lindo entre tonada y tonadas. No dice nada la ley al respecto así que a meterle nomás.

También se prohíbe repartir boletas en un radio de ochenta metros de los lugares de votación. Otra vez a agarrar el metro y contar los que hay con respecto a aquellos que están repartiendo.

Está prohibido el uso de banderas o de cualquier símbolo partidario. No te van a dejar entrar a la escuela con la foto de Macri y la leyenda "Sí se puede" en una pancarta, o con una bandera argentina un afiche de Perón, el bombo correspondiente y cantando la marchita. No está permitido de ninguna manera.

 Todo se hace para que pueda votarse con tranquilidad y para permitirles a los electores una meditación profunda sobre lo que están próximos a cometer.

¿Será necesario, che? Porque a uno lo puede agarrar una depresión en el análisis y negarse a cometer sufragicidio. Lo interesante es que en la veda, no está vedada una consulta al psicólogo.

(sosajorgeluis45@gmail.com)

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