Jorge Sosa Contratapa Martes, 23 de Julio de 2019

Se viene el fútbol

Ya los tipos están mordiéndose los codos porque el fútbol no aparece. Hay algunos partidos por la Copa Argentina y son aislados. No tienen el fervor de un verdadero campeonato.

Martes, 23 de Julio de 2019
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Martes, 23 de Julio de 2019 | Ya los tipos están mordiéndose los codos porque el fútbol no aparece. Hay algunos partidos por la Copa Argentina y son aislados. No tienen el fervor de un verdadero campeonato.

No falta mucho para que empiecen, pero ya es demasiado tiempo sin ver rodar la pelota por el césped del televisor. Hemos tenido la Copa América que no ganamos porque no pudimos, simplemente. Algunos se refugian en los errores del VAR, pero el resultado ya está marcado la historia: fuimos terceros y date por bien pago.

Muchas mujeres, al casarse, comprenden que  se han casado con dos circunstancias: su marido y el fútbol, y a veces ninguna de las dos resulta propicia.

Es que muchos tipos tienen el fútbol incorporado como su principal distracción y aquí no entra solamente el hecho de pasar un buen momento, entra a jugar la pasión por su equipo. Muy pocas cosas les despierta tanta pasión como el fútbol y viven pendientes de lo que ocurrió en la fecha pasada y lo que puede ocurrir en la próxima fecha.

Entonces cuando se largan los campeonatos importantes la semana del tipo pasa, durante varios momentos, por eso que habrá de ocurrir el fin de semana.

Hay hombres que son tan fanáticos por este deporte que miran hasta los partidos de las divisiones inferiores de su club, o cualquier partido que pasen por la tele, sea cuales sean los contendientes. Es algo muy difícil de erradicar. Si produjera algún daño físico debería ser considerado como un vicio.

Ahora se están preparando en las distintas categorías, haciendo partiditos de entrecasa, enfrentamientos para tantear el asunto y ver cómo pinta el equipo para las grandes confrontaciones.

La diferencia entre los clubes es notoria. Están los clubes llamados grandes que tienen presupuestos como para armarse de jugadores que ellos creen que les convienen y después terminan jugando de suplentes. Pero la diferencia entre un club de elite y uno menor es cuantiosa, en recursos, en contactos, en plata, en negociaciones. Entonces no parten de una situación igualitaria.

En la danza de los millones muchos tienen con qué bailar y otros deben conformarse con el descarte de otros equipos.

La rivalidad es un hecho concretísimo. Nuestro país es de los que gustan dividirse en dos bandos y entonces privan en la euforia futbolística, dos rivales excluyentes: Boca y River. Los demás vienen a rellenar el tumulto de la spasiones con hinchadas menores pero no menos entusiastas.

En todo campeonato que se desarrolle en la Argentina, antes de empezar a jugarlos, Boca y River son candidatos. Su potencial es muy difícil de igualar y por eso aparecen en los ranking que  se hacen en el mundo de las grandes instituciones futboleras.

Por suerte siempre hay un club chico que rompe los moldes, y por puntería en la elección logran formar elencos que dan verdadera pelea y se aproximan a las ambiciones más grandes.

Dentro de pocos días se lanzarán los torneos cumbre del fútbol nacional y entonces tendremos partidos los viernes, los sábados y los domingos. Como para aburrir a cualquiera y sin embargo cuentan con la atención de millones de personas.

No tenemos fútbol por estos días, algunos se sienten más vacíos que botella de gaseosa entre quince, pero ya les va a llegar el desquite. Será una nueva instancia de un fútbol argentino que está venido a menos. A lo mejor esta vez, vale la pena ver como veintidós tipos se disputan una pelota. No es seguro, pero puede ser.

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