El popular deportista Ernesto Contreras, de 83 años, fue internado al presentar dolores provocados por una inflamación de vesícula. Preocupa en su entorno familiar el estado de salud de una de las máximas figuras deportivas de la provincia

Contreras es uno de los deportistas más queridos de los mendocinos, nos representó a nivel nacional e internacional, y junto a Nicolino Locche y Víctor Antonio Legrotaglie forma parte de la trilogía inolvidable del deporte provincial.

Nacido en el este provincial desde joven mostró su amor por la bicicleta y tras mucho esfuerzo logró sumarse a las competencias oficiales.

Histórica foto del deporte mendocino: Contreras, Loche y Legrotaglie

Ganó 8 veces el Campeonato Argentino de Persecución Individual de forma consecutiva. Su seudónimo “El Cóndor de América” fue impuesto en los recordados Cruces de Los Andes, por sus increíbles hazañas en la geografía de las montañas.

En el primer Cruce en 1967 fue 2º; ganó en 1968 la 2ª edición; fue 3º en 1971 y 2º en el 4º Cruce; ganó la 5ª edición en 1973, y fue 7º en el 6º Cruce. No corrió el último.

Se retiró a los 41 años y todavía queda en la memoria popular la imagen del viejo autódromo con más de 20.000 personas despidiendo a su ídolo, a la figura que se transformaba en leyenda luego de vencer a la montaña.

En dialogo con Diario Jornada, Omar Alejandro Contreras, su hijo, indicó que; “le atacó la vesícula y le dio un infarto silencioso. Según los médicos fue un ataque de COVID, pero en gran manera asintomático o muy leve. El tema no es el efecto COVID sino el corazón que puede estar con alguna actividad de arritmias. Delicado el asunto pero estable hasta anoche” dijo el hijo del gran Cóndor de América.

“Yo corrí cinco cruces y gané dos, había logrado muchos títulos viajando por el mundo, competí en tres olimpiadas y cuatro campeonatos del mundo y eso me sirvió para ser una figura en la provincia”, recordó hace poco Don Ernesto en Radio Jornada (91.9).

“El deporte económicamente no me dio nada, pero sí cosas que no se pueden comprar, como los amigos y el cariño de la gente” agregó  el gran ciclista mendocino  considerado uno de los mejores de la historia tras haber ganado 8 veces el Campeonato Argentino de Persecución Individual de forma consecutiva. Su seudónimo “El Cóndor de América” fue impuesto en los recordados Cruces de Los Andes, por sus increíbles hazañas en la geografía de las montañas en donde convocaba grandes masas de público que querían ver las proezas del único hombre que se transformó con el paso de los años en el Rey de la Vendimia.