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Putin consideró "aceptable" la propuesta de la OTAN y aseguró que no quiere una guerra

El presidente ruso, que ha recibido al canciller Scholz, insta a Francia y Alemania a presionar a Kiev para cumplir los acuerdos de 2015.

Redacción
15/02/2022 18:55

Rusia ha dado este martes las primeras señales de distensión desde que la crisis en Ucrania alcanzó su punto álgido. En el plano político, el presidente Vladímir Putin dijo que las respuestas que le ofrecieron Estados Unidos y la OTAN a sus exigencias sobre la arquitectura de la seguridad en Europa son un punto de partida aceptable para negociar. 

“Tienen una serie de consideraciones que hemos propuesto otros años y estamos listos para discutir”, afirmó el mandatario en la rueda de prensa posterior a su encuentro con el canciller alemán, Olaf Scholz. 

En el ámbito militar, se ha anunciado la retirada de tropas de algunos de los puntos de la frontera con Ucrania. Sin embargo la situación dista de haberse apaciguado. 

Las propuestas de EE UU y la OTAN incluyen negociar acuerdos de desarme y aportar medidas de confianza, aunque condicionan esos puntos a que se inicie una desescalada en la amenaza militar rusa sobre Ucrania. 

Sin embargo, Putin dejó claro que una de sus grandes preocupaciones es el futuro de Kiev y su relación con Rusia y la OTAN, alianza a la que la antigua república soviética quiere acceder aunque su membresía no está en la agenda. “Queremos resolver esa cuestión ahora”, ha dicho el mandatario, que ha exigido que la Alianza Atlántica garantice que nunca aceptará a Ucrania ni a ningún otro país miembro de la antigua Unión Soviética.

“Hoy vemos el equipamiento de la OTAN enfrente de nuestra casa. Hablan de que [la adhesión de Ucrania] no será mañana. ¿Cuándo? ¿Pasado mañana? ¿Qué cambia para nosotros en una perspectiva histórica?”, cuestionó Putin antes de responder a sus propias preguntas. “Para nosotros puede ser tarde”, aseveró el mandatario, que recalcó que con sus propuestas a Washington y a la Alianza Atlántica, que implican el repliegue a las posiciones de la OTAN de 1997, Rusia busca “garantizar la seguridad de todos”. 

Cuando son cada vez más sonoras las alertas de Occidente ante otra posible agresión rusa a Ucrania —en torno a la que ha colocado decenas de miles de soldados— y a la pregunta de si Rusia quiere una guerra, Putin ha respondido: “¡Claro que no!”.

Putin aseguró que Occidente interpreta a su favor el principio de indivisibilidad de la seguridad, que implica que un país no se refuerce a expensas de poner en riesgo a un tercero. “Vemos la disuasión de Rusia por la fuerza como una amenaza directa a nuestra seguridad nacional”, apuntó. Scholz compartió con el líder ruso la disposición europea para lograr un consenso sobre la seguridad común, pero recordó que es Rusia la que tiene más de 100.000 soldados alrededor de Ucrania “sin razón aparente” y advirtió de que “la soberanía, las fronteras y la integridad territorial de todos los Estados, incluido Ucrania, no son negociables”.

Putin, que lleva meses afirmando que los rusohablantes son discriminados en Ucrania, volvió a insistir en que la ciudadanía de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, está sufriendo un “genocidio” para justificar el paso dado por la Duma. El presidente ruso instó a Francia y Alemania (mediadores en los pactos de Minsk firmados por Moscú, Kiev y representantes separatistas) a presionar a Ucrania para implementar los acuerdos de paz de 2015, que incluyen conceder un estatus especial a esas provincias, pero también la devolución del control de las fronteras al Gobierno ucranio y la retirada de todas las armas enviadas a la zona. Sin embargo, Kiev interpretó la petición parlamentaria rusa a Putin como una salida del pacto “de facto y de iure con todas las consecuencias correspondientes.” El canciller comparó la situación del Donbás con la guerra de los Balcanes, donde aseguró que se evitó un genocidio y se encontró “la dirección hacia la Unión Europea”. Su símil no gustó a Putin.

Scholz llegó a Rusia con más cuestiones pendientes. Por un lado, la apertura del controvertido gasoducto Nord Stream 2 —ya terminado, pero a la espera de que Bruselas autorice el funcionamiento del canal que llevará gas ruso directamente a Alemania— y la situación de otros gasoductos que cruzan Europa. Sobre esta cuestión, Putin aseguró que Moscú está preparado para bombear gas a través de Ucrania, pese a que el Nord Stream 2 evita ese territorio y también el de Polonia.