Con la reapertura de los espacios exteriores en bares y restaurantes en varios puntos del país, España recuperó hoy una parte clave de su vida social y económica truncada por el confinamiento impuesto a la población para controlar el avance del coronavirus, que en las últimas 24 horas causó la cifra más baja de muertos en casi dos meses.

“Estamos contentos, había muchas ganas de volver, y tenemos la terraza (espacio exterior) al máximo, que es un tercio”, dijo a Telam Iagoba Aramburu, uno de los jefes del Bar restaurante Narru, de la ciudad de San Sebastián, en el norteño País Vasco.

Con barbijos de tela a juego con el uniforme, los mozos del Narru van y vienen en la primera y ajetreada jornada de reapertura. “Nos estamos adaptando al cambio, tratando de generar un buen clima con los clientes, que apenas te pueden ver los ojos”, explica Iagoba, quien supervisa que se cumplan todos los protocolos, entre ellos el lavado frecuente de manos de todos sus compañeros.

Los datos positivos de evolución del coronavirus de las últimas semanas acompañan la decisión del gobierno español de levantar de forma gradual el duro confinamiento impuesto a 47 millones de españoles que llevan 59 días bajo estado de alarma.

El Ejecutivo español puso en marcha un plan de desconfinamiento “asimétrico” de cuatro fases, en el que los distintos territorios van levantando las restricciones de acuerdo con datos como la incidencia del virus y la capacidad de atención y detección de nuevos y posibles casos.

Más de la mitad de España entró hoy en la “fase 1”, aunque ciudades como Madrid y Barcelona, y sus respectivas áreas de influencia quedaron rezagadas por haberse vistos golpeadas de forma brutal por la pandemia.

En la Plaza Mayor de la capital o en la Plaza Real de Barcelona los bares y restaurantes seguían cerrados, a la espera de la luz verde para volver a la actividad, mientras otras ciudades comenzaban a recuperar poco a poco la actividad.

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En el casco antiguo de San Sebastián, junto a la Bahía de la Concha, son varios los bares y restaurantes que intentan levantar cabeza tras el parón obligado por el coronavirus, incluso animando a sus vecinos y clientes a vencer el miedo al coronavirus, que ya se cobró la vida de 26.744 personas.

Del otro lado de la ciudad, en el barrio surfista de Gros, algunos locales emblemáticos como el Bar Zabaleta, reconocido internacionalmente por su “tortilla de patata”, no han abierto la terraza porque “no les sale a cuenta”.

“Hasta no tener un poco de margen no podremos abrir al público, pero estamos haciendo comida para llevar”, le cuenta a Telam su dueño, David García.

A pesar de ello, García ya se está preparando para la saltar directo a la siguiente fase, que permite la apertura del interior de los locales y ha colocado mamparas trasparentes en la barra, donde los clientes suelen amontonarse para pedir una tapa o pincho y charlar. “Esto ya no se podrá hacer y, por lo tanto, cambiará por completo la dinámica”, de las tabernas vascas, admite.

En los territorios que entraron en la fase 1, está permitida la vida social con un límite máximo de 10 personas, que son las que también pueden ir juntas a los bares. El pequeño comercio puede abrir sin cita previa, aunque deben contar con un horario restringido para los mayores de 65 años.

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También se reabren los centros de culto, y espacios culturales como museos, y centros deportivos, y se podrá realizar turismo y actividades recreativas.

Además, están permitidos los velatorios con un máximo de 15 asistentes.

La relajación del confinamiento en más de la mitad del territorio nacional coincide con un retroceso de la pandemia hasta el punto en que se encontraba casi dos meses atrás, cuando recién empezaba a desbocarse y el gobierno de coalición del socialista Pedro Sánchez decidió imponer uno de los confinamientos más duros de Europa.

En las últimas 24 horas, España sumó 123 víctimas mortales, la cifra más baja en siete semanas, mientras se registraron 373 nuevos contagio, según el Ministerio de Sanidad español, que eleva a 227.436 el total de infectados.

Hace dos semanas, el gobierno ya dio los primeros pasos relajando el confinamiento de los menores de 14 años, a los que se les permitió salir a jugar una vez al día; y en la última semana se autorizó a toda la población a realizar salidas para hacer deporte o paseos en diferentes franjas horarias.

A pesar del temor y el riesgo a que se produjera un repunte en los contagios, debido a que se registraron algunas aglomeraciones en las salidas, la evolución de la pandemia continuó con su tendencia a la baja, lo que permitió que el Ministerio de Sanidad autorizara el inicio de la “fase 1” del plan de desescalada.

Sin embargo, Fernando Simón, el principal asesor del gobierno español en estas crisis, reiteró hoy que si no se hacen las cosas bien España podría tener que afrontar situaciones como las de Corea o Alemania, donde el virus repuntó tras la relajación del confinamiento.