El presidente Alberto Fernández afirmó que espera que el “mundo entienda” el proceso de reestructuración de deuda que lleva adelante el gobierno argentino y ratificó que el próximo viernes vence el plazo para que los bonistas notifiquen si aceptan la propuesta

“La fecha es el 8 (este viernes) y esperamos que el mundo entienda, nosotros no especulamos con nada, ni siquiera con la situación económica, confiamos en reponernos y poder cumplir en el futuro”, indicó.

El jefe de Estado dejó en claro que “el único vocero” del Gobierno que participa en el diálogo con los acreedores externos “es el ministro de Economía, Martín Guzmán”.

“Con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es distinto, con ellos sí he dialogado, y claramente han tenido una mirada diferente a la que tuvieron históricamente. Pero eso habrá que charlarlo en su momento, veremos si se sostiene esa mirada en la realidad porque todavía no lo hemos abordado”, aclaró.

Admitió que se deberían “cambiar las reglas de juego” en todo lo relativo a las deudas porque el “mundo inexorablemente va a cambiar”.

“Ahora vemos cómo un ser invisible se lleva puesto a los consumidores y los precios ficticios de la Bolsa se han derrumbado. El mundo se ha desmoronado. Creíamos que el capitalismo había muerto en el 2008 con la crisis de las hipotecas y sin embargo durmieron una siesta y volvieron”, indicó.

En cuanto a un eventual impuesto para las personas físicas que atesoran las mayores riquezas del país, aclaró que prefiere referirse “a un aporte excepcional más que a un impuesto”.

“El sistema impositivo argentino es profundamente injusto, la mayor parte de los aportes por Ganancias la realizan quienes cobran un sueldo y ha llegado la hora de revisar estas cosas. Hay que modificar todo el sistema impositivo argentino, que está preparado para la elusión permanente, con un sistema de algunos estudios contables que te construyen empresas offshore para que dejen de pagar impuestos”, sostuvo.

El proceso de reestructuración de deuda que lleva adelante la Argentina tuvo un importante respaldo en el plano internacional, a través de un artículo encabezado por dos premios Nobel y una experta internacional en crisis de deuda -Joseph Stiglitz, Edmund Phelps y Carmen Reinhart- que fue acompañado por más de un centenar de economistas de renombre mundial.