La Dirección de Economía Social y Asociatividad acompaña su recuperación con alimentos, medicamentos y ropa a quienes contrajeron la enfermedad  y no cuentan con estos recursos para enfrentar el aislamiento.

Desde que se dispuso el aislamiento social para evitar la propagación de virus COVID-19 en el país, todas las áreas del Estado mendocino trabajan en conjunto para mitigar los múltiples efectos de la pandemia y ayudar a la población a cumplir con las distintas fases de la cuarentena.

El Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes desempeña, en este sentido, un rol fundamental, tanto desde los organismos sanitarios como desde aquellos que se encargan del apoyo comunitario en todo el territorio en articulación con otros sectores del Gobierno provincial y los municipios.

La situación que originó la circulación del virus en la provincia afecta de diferentes modos a cada sector social y a cada familia, y son quienes contrajeron la enfermedad en condiciones de mayor vulnerabilidad socioeconómica, los que requieren una especial atención.

Por esta razón, ante la alerta del equipo médico de Epidemiología del Ministerio de Salud, primer contacto con los infectados, se pone en marcha un procedimiento para apoyar al enfermo y a su entorno cercano durante el aislamiento y la recuperación y complementar, de este modo, el exigente trabajo que realizan los sanitaristas.

Hasta el momento, alrededor de 100 de los casos de COVID-19 registrados en la provincia activaron este sistema de acompañamiento y contención que involucra a distintas reparticiones de la Subsecretaría de Desarrollo Social (las direcciones de Contingencias, Movilidad, Adultos Mayores y Dinaf, entre otras) y coordina la Dirección de Economía Social y Asociatividad .

Primero, las trabajadoras sociales del organismo analizan la situación del grupo en aislamiento y relevan sus necesidades. Posteriormente, la dirección reúne alimentos, medicamentos, ropa u otros elementos indispensables, y los entrega. En todos los casos, los agentes que llegan al domicilio o al lugar de internación, nunca establecen contacto con el o los infectados y toman las medidas correspondientes para evitar el contagio.

Pero la tarea no se agota en la asistencia básica, sino que incluye el acompañamiento cotidiano del enfermo y su núcleo durante los 21 días de aislamiento. En ese período, el equipo de la Dirección de Economía Social y Asociatividad atenderá las problemáticas que vayan surgiendo según la particularidad de cada caso y en articulación con otros organismos de la Provincia y de los municipios.