El Gobierno extenderá hasta el 30 de noviembre el plazo de adhesión a la moratoria para regularizar deudas tributarias, aduaneras y previsionales, que hasta el momento generó más de 330.000 planes por una cifra superior a $ 200.000 millones de compromisos impagos vencidos.

De esta manera, la posibilidad de incorporarse a la moratoria se extenderá por espacio de un mes -el plazo original vencía el próximo sábado- aunque se mantiene la fecha original del 16 de diciembre para el pago de la cuota inicial, informaron a Télam fuentes del equipo económico.

La decisión será comunicada formalmente en las próximas horas a través de la publicación en el Boletín Oficial de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), agregaron las mismas fuentes.

Pymes, comerciantes, profesionales, grandes empresas, monotributistas, autónomos, cooperativas y entidades sin fines de lucro tendrán más tiempo para inscribirse para regularizar sus deudas tributarias, aduaneras y previsionales en hasta 120 cuotas.

La ampliación de la moratoria no solo extendió el universo de contribuyentes beneficiados, sino que también contempla la posibilidad de regularizar deudas con la AFIP generadas durante la pandemia de coronavirus.

Además, se estipulan plazos más extensos para que los pequeños contribuyentes regularicen sus obligaciones vencidas. De hecho, las empresas e individuos que cuenten con un certificado mipyme vigente al momento de adhesión podrán acceder a 120 cuotas para pagar sus deudas tributarias y aduaneras, y a 60 cuotas para los aportes de la seguridad social.

El resto de los contribuyentes podrá ingresar sus deudas tributarias y aduaneras en planes de facilidades de hasta 96 cuotas, y contará con plazos de hasta 48 meses para las obligaciones previsionales.

El auxilio impositivo de la AFIP prevé, además, una condonación parcial de intereses y total de multas, con una tasa de interés fija del 2% mensual hasta mayo de 2021, y a partir del mes siguiente se aplicará una tasa variable en pesos.

La ley, aprobada el 14 de agosto pasado, tiene por objeto la regularización de previsionales, impositivas y aduaneras vencidas hasta el 31 de julio pasado.

La decisión de extender el plazo de inscripción respondió a un pedido realizado por contribuyentes y tributaristas con el objetivo de poder completar los trámites que requiere el proceso.

La prórroga saldrá por Decreto de Necesidad y Urgencia, dado que es la única forma posible de instrumentarlo al tratarse de una ley.

Una de las condiciones que se fijaron en la norma votada por el Congreso fue que las empresas grandes en los próximos 24 meses no podrán distribuir dividendos, realizar operaciones con títulos para eludir la normativa cambiaria ni acceder al mercado cambiario para realizar pagos a entidades vinculadas.

En tanto, no podrán acceder quienes tengan activos financieros en el exterior y no repatrien por lo menos el 30% dentro de los 60 días.

Por ello, hasta ahora los sectores que más habían adherido a la moratoria fueron monotributistas, autónomos y pequeñas empresas.

Los tributaristas consultados por Telam habían advertido que la cantidad de requisitos solicitados habían impedido aún el ingreso de grandes empresas interesadas en sumarse a la propuesta, en especial a los datos que tenían que ver con los activos en el exterior.

La apertura al 26 de agosto respecto de la composición del patrimonio. y la certificación de activos en el exterior, fueron las dificultades comunes que expresaron los expertos consultados.

El presidente de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (Fapce), Silvio Rizza, destacó el interés que la moratoria despertó en todo el territorio nacional y que hasta ahora los principales interesados habían sido las empresas pymes “que vienen con mochila, deuda vieja”.

“Para muchas empresas sería sacarse una deuda enorme de encima pero hay que ver qué es lo que pasa con la actividad y la previsión de posibilidades de pago”, concluyó.