El programa soprendió con un buen rating inicial y fue bastante comentado en las redes sociales

Luego de algunas idas y vueltas, comenzó oficialmente El club de las divorciadas, el nuevo ciclo de El Trece, conducido por Laurita Fernández. En su primera emisión, el programa contó la historia de tres mujeres que atraviesan momentos complicados y sorprendió con sus números de audiencia. 

Con un equipo de lujo, entre ellos la sexóloga Alessandra Rampolla, el psicólogo Gabriel Cartaña y la abogada Virginia Koffmann, el programa dio una muy buena impresión. Primero, analizaron el caso de Daniela, una mujer de 42 años que, aunque está separada, no puede “soltar” a su ex pareja. “Me tatué su nombre al mes de conocerlo y ahora me lo quiero sacar, como me lo quiero sacar a él de mi mente y mi corazón. Estuvimos juntos cinco años, tenemos una hija en común de tres, la situación no está tan mal…, a veces estamos juntos y a veces no…”, contó ella.





Luego fue el turno de Yamila, una mujer que se casó a los 19 años formando parte de los testigos de Jehová y ahora está separada. “En quince días no tuvimos ningún tipo de intimidad, él me culpaba a mi, me destruyó el autoestima. Me cuesta hasta el día de hoy, me siento muy insegura”, reveló.

Finalmente la última invitada fue Magalí Mora, quien contó que está embarazada de cuatro meses y está viviendo un momento difícil con el padre de su hijo. “Tengo el apoyo de mi familia, pero el padre no está. Estuvimos juntos dos años, uno en pareja y otro separados pero que no dejamos de vernos, fue una relación muy tóxica. Quedé embarazada en enero, yo me enteré recién en marzo porque tuve un atraso y pensaba que era otra cosa, ni pensé que podía estar embarazada”, empezó contando la modelo.

“En el momento fue un desborde de emociones porque no me lo esperaba, no sabía como decírselo porque estábamos peleados. Él vino a mi casa y no lo quería aceptar, no lo creía. Yo no estoy en contra del aborto, pero yo no sabía qué hacer. Fueron un montón de emociones juntas y le dije que esperásemos a hacernos una ecografía. Él me dijo que estaba loca, que no podíamos tener un hijo y que si lo tenía lo tenía sola. Siempre me manipuló”, agregó.

“Yo escuché los latidos y sentí que lo tenía que tener. Luego de la muerte de mi padre tuve un año muy difícil y sentía que el bebé me lo había mandado mi papá. Yo no quería abortar y le dije que lo iba a tener. Me dijo que lo iba a tener sola, que era una hija de p…, que yo le había dicho otra cosa, me dijo que si yo amaba a mi bebé tenía que abortarlo…”, relató entre lágrimas.

Si bien El club de las divorciadas no logró ganarle a Zuleyha, la telenovela turca de Telefé que promedió los 9 puntos, si le fue mejor que a su antecesor, Corte y Confección edición famosos. Con picos de 6.8 y un promedio de 6, el ciclo conducido por Laurita Fernández arrancó cumpliendo con lo prometido: levantar los números de audiencia bajos que había dejado el reality de costura.  


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