Alejo Milanesi (20) recuperó la libertad el lunes porque no había pruebas contundentes en su contra. Pero un estudio de la policía forense lo podría volver a poner tras las rejas.

Alejo Milanesi es uno de los rugbiers liberados por falta de pruebas.Alejo Milanesi es uno de los rugbiers liberados por falta de pruebas.

Una pericia clave de ADN podría complicar a Alejo Milanesi (20), uno de los imputados por el homicidio de Fernando Báez Sosa (18), pero liberado el pasado lunes junto a Juan Pedro Guarino (19) por falta de pruebas en su contra.

Se trata de un cotejo de ADN de los restos de piel hallados bajo las uñas de la víctima, que podrían coincidir con las lesiones compatibles con arañazos de la mano derecha del rugbier, un detalle que fue advertido por los investigadores luego de su detención.

Esto podría cambiar la situación del joven, quien recuperó la libertad debido a que los videos analizados hasta el momento no demostraron que haya agredido a la víctima o a su grupo y tampoco fue reconocido por los testigos en las cuatro rondas de reconocimiento en las que formó parte con los otros nueve imputados.

Los resultados del estudio podría ser una prueba que vincule a Milanesi dentro de la escena del crimen y en una actuación directa contra la víctima.

El próximo jueves a las 9, la defensa de los rugbiers y los abogados de la familia Báez Sosa, encabezados por Fernando Burlando y Fabián Amendola, participarán de una audiencia pública con el juez de Garantías, David Mancinelli, en Villa Gesell.

En esta audiencia estarán presentes también los ocho acusados que continúan presos en Dolores tras la liberación de Milanesi y Guarino. Se trata de Máximo Thomsen (20) y Ciro Pertossi (19), acusados de ser “coautores” del crimen de Báez Sosa; y de Luciano (18) y Lucas Pertossi (18), Enzo Comelli (19), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (18) y Ayrton Viollaz (20), considerados por la fiscal del caso como “participes necesarios”.

La intención de la defensa es pedir una morigeración o atenuación, que en esta etapa procesal podría consistir en un arresto domiciliario con tobillera electrónica; mientras que la querella expondrá algunas diferencias con la fiscalía respecto de la acusación y ofrecerá sus argumentos para que la imputación de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas”, incorpore los agravantes de “alevosía” y “homicidio por placer”.