El Open de Australia 2021, que en un principio debería iniciarse el próximo 18 de enero, ya se está preparando para lo peor como consecuencia de la pandemia y ya ha anunciado medidas como reducir su aforo a la mitad, distanciamiento social y permitir sólo la entrada a aficionados locales y no extranjeros. Eso sumaría un total de 400.000 personas durante las dos semanas de competición.

Craig Tiley, director del primer ‘Grand Slam’ de la temporada, pasó el jueves por los micrófonos del Canal 7 australiano y avisó de que se está trabajando en una burbuja para los profesionales de la raqueta que podría alargarse dos meses.

En diciembre no hay torneos y los tenistas podrían venir a Australia a aclimatarse y pasar aquí las cuarentenas“, explica Tiley. El 1 de enero empieza la segunda edición de la ATP Cup en Perth, Sidney y Brisbane, con Serbia defendiendo el título que le quitó a la ‘Armada’ nacional.

A pesar del actual confinamiento de Melbourne, ya que el estado de Victoria es el que más contagios tiene por coronavirus, desde la dirección del grande ‘aussie’ se niega la opción de un cambo de sede. “Seguiremos en Melbourne pase lo que pase, estamos contentos aquí”.

Después de un primer test del COVID-19 nada más llegar volverá a haber exámenes cada dos, tres o cuatro días. Si alguien resultado infectado se le pondrá inmediatamente en cuarentena”, informa Tiley.

En el mes de enero están programados también torneos ATP y WTA en Adelaida, Brisbane y Hobart.