En una reunión que cerca de una hora, el ministro de Salud, Ginés González García, les aseguró a los principales representantes del sector de medicina privada que intentará no intervenir la actividad privada de la salud a partir de un decreto, como había sostenido él mismo ayer. También les reconoció que no es el único que opina sobre el tema, por lo cual no podría asegurarlo. De todas formas, en caso de necesitar un DNU presidencial, les prometió a los asistentes que los consultará para evitar mayores conflictos.

Será "sólo un ámbito de coordinación de lo público y privado frente a la epidemia", reprodujeron fuentes al tanto de las conversaciones.

Más allá de la falta de definiciones, los empresarios y representantes de la salud en general se retiraron del encuentro con un grado menor de preocupación en comparación con el que habían llegado, según informó La Nación.

Sucede que horas antes el propio González García había dicho que el presidente Alberto Fernández firmaría un decreto que dispondría la centralización en el Estado de todas las camas de las clínicas, públicas y privadas.