Tras una baja adhesión a la primera propuesta de canje, extenderá el plazo para negociar con los acreedores. Guzmán y los grandes fondos retomaron el diálogo este fin de semana, con Blackrock de nuevo en la mesa

Por Juan Strasnoy Peyre Especial BAE NEGOCIOS

Luego de que la propuesta oficial de canje consiguiera una adhesión mucho menor a la necesaria para avanzar en la reestructuración de USD66.000 millones en títulos bajo ley extranjera, el Gobierno encarará diez días claves con la intención de llegar a un acuerdo y evitar el default. Según fuentes del mercado y del Ejecutivo, se espera la llegada de una contraoferta de los principales grupos de bonistas durante los primeros días de la semana.

El viernes cerró el plazo para la adhesión a la oferta que incluía una quita del 62% en los intereses y del 5,4% en el capital más un período de gracia de tres años. El Gobierno aún no difundió los resultados pero en el mercado aseguran que el porcentaje total de aceptación fue menor al 20%, muy lejos del 75% necesario para activar las cláusulas de acción colectivas y realizar un canje de los 21 bonos en juego sin riesgo de recibir litigios en los tribunales de Nueva York. El grueso de quienes dieron el ok fueron tenedores minoristas argentinos, que en su mayoría ingresaron pero sólo poseen el 10% del stock de deuda externa.

Tras el extenso desayuno del sábado por la mañana entre el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, el Palacio de Hacienda retomó las conversaciones con los grandes fondos de Wall Street, quienes por su volumen de tenencias tienen la llave de cualquier acuerdo. En contraste con las muy hostiles videoconferencias previas, desde el Gobierno destacaron una mayor predisposición al diálogo por parte de los bonistas y remarcaron que Blackrock, el mayor gestor financiero del globo, volvió a sentarse a la mesa virtual de negociación.

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En las próximas horas el Ejecutivo informará en la SEC una extensión en el plazo de negociación hasta la víspera del día D, el 22 de mayo, cuando se definirá si Argentina entra o no en default, ya que vence el plazo de gracia para el pago de USD503 millones del cupón de los bonos Globales 21, 26 y 46.

La expectativa ahora está puesta en la contrapropuesta que presentarán los bonistas. El propio Presidente adelantó el fin de semana: “Tengo noticias de que puede haber contraofertas en los próximos días”.

Con sumo hermetismo sobre los detalles de las conversaciones, una alta fuente de Economía le ratificó a BAE Negocios que analizarán “las propuestas que quieran acercar y que se adecuen al marco sostenible”, tal como había planteado Guzmán la semana pasada.

¿Cuáles son los límites de ese marco, según el análisis de sustentabilidad del FMI? Una reducción del peso de los pasivos de entre USD55.000 y USD85.000 millones y un tope anual de los vencimientos de deuda en dólares del 3% del PBI, es decir, unos USD12.500 millones. Emmanuel Álvarez Agis, exviceministro de Axel Kicillof, estimó que entre el perfil de vencimientos planteado en la primera oferta oficial y ese tope hay un margen suficiente para pagar más, siempre que haya una considerable extensión de los compromisos con el Fondo, que en acuerdo firmado por Mauricio Macri concentran pagos por más de USD40.000 millones entre 2022 y 2023.

Como puntos de mejora de la oferta, los bonistas le reclaman a Guzmán una capitalización de los intereses corridos durante el tiempo en que se suspendan los pagos a través de un bono adicional y una reducción del período de gracia.