El precandidato a diputado provincial por Cambia Ya! (503B), Mauricio Badaloni, y Joaquín Barbera, precandidato por el mismo frente a senador provincial, afirman que las medidas anunciadas para recuperar al sector no modifican problemáticas de fondo y hacen su propuesta para revitalizar el turismo, sector clave para recuperar la economía.

La pandemia fue casi imposible de atravesar para empresarios y emprendedores relacionados con el sector turístico. En la actualidad y ante las especulaciones sobre anuncios para reactivar al sector en la previa a las Elecciones Primarias Abiertas y Obligatorias (PASO), desde el Frente Cambia Ya! (503B) advierten que se trata de propuestas que no resuelven ni la cuestión de fondo ni la cantidad de jugadores que quedaron en el camino, entre otras cosas, por la excesiva carga impositiva (con su competencia desleal) de la que –pese a las condiciones extremas del último año- nunca se excluyó al sector.

Según datos recabados por la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos de Mendoza (Aegha), durante la pandemia cerraron 21 alojamientos y 16 locales gastronómicos. Son cifras de negocios formales que dejan afuera la cantidad de informales que también tuvieron que cerrar sus puertas ni todos los hoteles o restaurantes que hoy están a la venta.  

En este contexto, Mauricio Badaloni, precandidato a diputado provincial por este espacio, expresó que el turismo es una actividad horizontal que impacta en diversos sectores de la economía y, por ende, en el crecimiento económico de la provincia. De ahí la importancia de trabajar con políticas públicas de mediano y largo plazo para apalancarla y lograr que más jugadores ingresen al mercado.

“Esto no se fomenta ni con falta de controles ni con impuestos excesivos porque así crece la competencia desleal pero también la posibilidad de que más prestadores entren en la formalidad y se invierta”, opinó Badaloni.  

Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) entre el 35 y el 37% del precio total final de una habitación de hotel o de la cuenta de un restaurante se lo llevan los impuestos. Pero ese no sería todo el problema sino que las entidades funcionan para recaudar pero no se controla ni la calidad del servicio ni que el prestador esté en blanco; con la consiguiente competencia desleal y el impacto en el posicionamiento de un destino que no desarrolla infraestructura ni controla a los prestadores.

“Más allá de las empresas que cerraron en pandemia, el sector suele ser la última prioridad de la política y por eso no termina de desarrollarse”, dijo Badaloni e instó a los gobiernos a eximir de impuestos a las firmas del sector hasta que puedan recuperarse del impacto de la pandemia, como lo ha hecho  Córdoba y otras provincias.

Así, una de las propuestas principales en relación al turismo tiene que ver con implementación de una ley que existe hace 6 años y que tiene que ver con formar un ente público privado en el que se puedan articular políticas para al sector con el aporte y el complemento de dos miradas distintas y –por tanto- más abarcadoras que potencien la actividad.

En un sentido similar, Joaquín Barbera, precandidato del espacio a senador provincial por el tercer distrito opinó que el sector venía mal desde antes de la pandemia debido a que no hay políticas claras ni para desarrollar la actividad ni para fomentar el destino.

“El turismo es una manera limpia de ampliar la matriz productiva pero para que sea sustentable debe hacerse de manera planificada para construir la experiencia completa que exige un destino y que va desde el taxi que el turista toma hasta los hoteles, restaurantes, servicios y seguridad; por mencionar algunas cosas”, expresó Barbera quien pidió un federalismo real para regular este tipo de políticas.


-->