El ex presidente se encuentra desde el viernes el viernes en la capital francesa, en compañía de su esposa y de la hija de ambos, Antonia.

Luego de alojarse en el lujoso hotel que fuera residencia de Pierre Cardin, se encuentra residiendo, según informa Infobae, en uno de los rincones más glamorosos de la Ciudad Luz. Se mudó al departamento de unos amigos sobre la Plaza Saint-Germain des Prés, frente a la abadía medieval del mismo nombre, una de las más antiguas de París, donde descansan los restos del célebre filósofo René Descartes (sXVII).

Además de ser un lugar de paso obligado de turistas, habitués y parisinos de a pie, esta mítica plaza tiene muchos otros atractivos. Frente a la Iglesia, está la primera tienda de Louis Vuitton en la capital francesa y, cruzando el Boulevard Saint-Germain, la célebre brasserie (bar y restaurante) Lipp, donde solía almorzar Francois Mitterrand, aun en sus tiempos de presidente.

Otros dos restaurantes miran hacia la plaza, el Bonaparte, en la esquina donde desemboca la calle del mismo nombre, y el más moderno, La Société.

Esta mañana, Macri tomó un café en De Flore, uno de los dos tradicionales bares cercanos. El otro es el Deux Magots, frente a la Iglesia Saint-Germain des Prés, donde una plaquita dorada todavía señala la mesa favorita de Simone de Beauvoir…

Es el sitio que eligieron Macri y Awada para cenar en la vereda, en una mesa con vista a la plaza, y disfrutar de una cálida noche parisina todavía con luz natural; los días son muy largos en verano en París.

Aparentemente ajeno a la polémica que se desató en el país a raíz de su viaje, al llegar a París, Mauricio Macri, en intercambio exclusivo con el corresponsal de Infobae, se describió como “recién llegado a una sociedad donde se vive en libertad y con responsabilidad”.  “Acá haré la cuarentena europea y recién ahí puedo ir a trabajar a Zurich”, anunció.

Ese será el destino final de un viaje cuyo objeto es asumir como presidente de la Fundación FIFA. Dado que Suiza exige a los visitantes extranjeros una estadía previa de 14 días en Europa, como medida de prevención por la pandemia de coronavirus, Macri permanecerá dos semanas en Francia.

Pero no se trata de un aislamiento ya que las actividades están prácticamente normalizadas en ese país.

Mauricio Macri extraña el golf, que no puede practicar en la Argentina, donde están vedados los deportes, incluso al aire libre. Podrá desquitarse de esa abstinencia en la pequeña comuna de Ramatuelle, cantón de Saint-Tropez, en la Costa Azul, junto al Mediterráneo, donde bosques, colinas y playas se unen para formar uno de los paisajes más atractivos del mundo.

Allí, el ex mandatario y su familia gozarán de la hospitalidad de amigos de Juliana Awada, y Macri podrá también practicar uno de sus deportes predilectos en el exclusivo Golf Club de Saint-Tropez, ubicado en Gassin, localidad muy cercana a Ramatuelle.

Fuente: Infobae.com