Sí, habrá mañana

La crisis económica que venía arrastrando la Argentina se desató aún más con la pandemia de coronavirus que todavía no puede ser valorada, pero que dejará tremendas consecuencias en todos los sectores como la caída de la producción, el cierre de empresas, la pérdida de empleos, el quiebre de la cadena de pagos y el aumento del riesgo inflacionario.

En medio de la cuarentena obligatoria decretada por el presidente Alberto Fernández, las determinaciones del Gobierno apuntaron a garantizar la producción, el trabajo y el abastecimiento. También se aplicaron medidas vinculadas al sector financiero, el laboral y medidas sociales.

Fueron 30 medidas económicas que tomó el Gobierno para paliar las consecuencias del coronavirus, donde ya ha destinado poco más de un $ 1 billón a través de distintas medidas, como el financiamiento para las Pymes, subsidios para los sectores más vulnerables y de menores ingresos, y mayor presupuesto para las provincias y los hospitales.

El presidente Alberto Fernández anunció la extensión de la cuarentena por el nuevo coronavirus hasta el siete de junio. “Va a durar lo que tenga que durar”, dijo el mandatario, que volvió a mostrarse junto al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

El gobierno sigue dándole prioridad a lo sanitario qué a lo económico, tema convertido en polémica porque sectores de la oposición, no los gobernadores, y economistas y empresarios no estaban de acuerdo con la extensión de la cuarentena que va a llegar a casi los 80 días.

Pero quizás algo esta crisis ya nos está enseñando. Hay cosas más importantes que la economía. En todo el mundo, quienes argumentaron que el sistema económico no debería detenerse tuvieron que retroceder. De este modo, se puede afirmar un principio que marcaría un punto de inflexión en comparación con las últimas décadas: podemos poner el sistema económico al servicio de los derechos humanos fundamentales, como la salud de los ciudadanos o la educación, al servicio del medio ambiente; en lugar de dejar que sea al revés.

Una muestra del mal manejo de la pandemia en Estados Unidos es la portada de The New York Times de este domingo 24 de mayo, dio que hablar en las redes sociales mucho antes de estar a la venta. La primera página del periódico es un tremendo homenaje a las víctimas del coronavirus.

The New York Times abre con el titular “Estados Unidos se acerca a 100.000 muertos, una pérdida incalculable” y un texto que ocupa toda la portada en el que aparecen los nombres de 1.000 estadounidenses que han fallecido por el coronavirus, el 1% de todos los muertos en esta pandemia en todo Estados Unidos.

La cifra y la portada estremecen.

Hay que seguir por el camino que establece el presidente Fernández en la nación y el gobernador Suárez en la provincia, ya vendrá el tiempo de la apertura más amplia.

Y siendo conscientes de que la salida de la cuarentena va a dejar secuelas graves. Por supuesto la más dura es superar el dolor por tantas pérdidas humanas, acostumbrarnos a una vida distinta en las relaciones laborales, comerciales, de convivencia familiar y social.

Estamos descubriendo cosas como el valor del conocimiento científico o el de un buen sistema sanitario y que, a nivel individual, el teletrabajo en el mundo del empleo, y la lectura o escuchar música, en el ocio, son opciones que pasan a un primer plano. Hemos aprendido que cambiar de prioridades es posible.

Hay arquetipos con los que hemos crecido y que traspasan generaciones, que debemos cambiar a fin de poder salir adelante como país, retomar nuestro camino y lograr el futuro que queremos, que podemos y tenemos el potencial de crear.

Debemos pensar en seguir adelante día a día y con esperanza; en los tiempos que vivimos, con la crisis de salud y económica, tenemos que estar conscientes de que también habrá mañana.

Sucedió muchas veces en la historia mundial antes distintos acontecimientos trágicos:

Como la pandemia más devastadora de la historia bien entrado el siglo XX: la mal llamada gripe española en plena Gran Guerra que causó en 1919 casi 50 millones de muertos. La humanidad salió adelante.

Pasó en Estados Unidos luego de la Gran Depresión de 1929, con la aplicación El New Deal, un programa de política económica puesto en marcha por el Presidente  Roosevelt, en 1933, que tenía como objetivo luchar contra los efectos de la gran depresión en el país. Un plan de políticas intervencionistas y por tanto, el Estado desarrolló un papel esencial. Roosevelt creía qué si el Estado no intervenía, se corría el riesgo de que la situación empeorase, llevando al crecimiento y al bienestar al país.

También ocurrió Luego de la segunda guerra mundial con millones de muertos, Europa se levantó, por el Plan Marshall, cuyo nombre oficial fue European Recovery Program, un programa mediante el que Estados Unidos, trató de facilitar la reconstrucción y recuperación de Europa tras la II Guerra Mundial, desarrollado entre los años 1948 y 1952.

Y hay muchos casos más en la historia de países que supieron reinventarse y salir adelante.

Nosotros también podemos lograrlo con un sentido de unión nacional, de solidaridad, emprender un camino nuevo y lograr el futuro que queremos, que podemos y tenemos el potencial de crear.

Sí, habrá mañana, pero nos toca a nosotros que sea el mejor posible.

Vale recordar una frase de Winston Churchill en plena segunda guerra mundial:

“Y ahora nos vamos, duerman bien, descansen y prepárense para mañana. Porque habrá mañana”