El Ministerio de Salud de la Nación como la gobernación bonaerense, los intendentes y los movimientos sociales sistematizarán a diario los operativos.

Con el crecimiento de contagios de coronavirus en Villa Azul y bajo la fuerte presión del Gobierno Nacional de controlar el avance del COVID-19 en las villas miseria, se conformó hoy un comité de crisis entre la Nación, la provincia de Buenos Aires, los intendentes del conurbano y los movimientos sociales que tendrá un objetivo en común: desplegar y potenciar un amplio operativo de detección de contagios en los barrios carenciados.

Luego de casi tres horas de reunión en La Plata entre autoridades nacionales y provinciales de los Ministerios de Desarrollo Social, Salud, Seguridad y la Jefatura de Gabinete de la Nación se acordó con los movimientos sociales poner en marcha el Comité de crisis que tendrá una planificación diaria, con reuniones de análisis todos los días y un detalle de cada uno de los operativos barriales de control de COVID-19 en las villas.

“La intención es que interactuemos rápidamente con todos los actores sociales para que se logre frenar o aislar cuanto antes los barrios donde hay un recrudecimiento de contagios de coronavirus”, explicó el viceministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak.

En este sentido, los comité de crisis que se pondrán en marcha desde mañana apuntan a coordinar la tarea de Salud y Desarrollo Social de Nación y provincia de Buenos Aires con los movimientos sociales y los intendentes para aumentar la capacidad de gestión de los operativos Detectar y El Barrio cuida al Barrio. 

Estos programas son los que se despliegan en las villas para controlar casa por casa casos sospechosos de coronavirus en los barrios populares. Se estima que hay 1.800 barrios populares en todo el conurbano y la idea es llegar a todos ellos.

A la vez, se prevé desde la Casa Rosada que este mismo comité de crisis se coordinará también con la Ciudad de Buenos Aires. Es que la explosión de casos de COVID-19 y la muerte de otro referente social en la villa 31 alertó a las autoridades nacionales sobre la idea de extremar los controles en los barrios populares porteños.