Algunos intendentes habían intensificado los controles en sus municipios para evitar el ingreso de personas que no sean de allí. “Ningún municipio puede estar por encima de un decreto presidencial”, explicó el jefe de la Policía, Roberto Munives.

El viernes pasado el presidente Alberto Fernández decretó el aislamiento social para frenar el avance del coronavirus. Ante esto, fueron seis los intendentes de Mendoza que aseguraron que intensificaran los controles en sus departamentos con el objetivo de que entre la menor cantidad de gente posible.

Quien primero lo hizo fue Emir Félix (San Rafael), que aseguró que no dejarían entrar a aquellas personas que no vivan en el departamento. Lo siguió Juan Manuel Ojeda (Malargüe) y Fernado Ubieta (La Paz), y luego los tres intendentes del Valle de Uco (Gustavo Soto de Tupungato, Martín Aveiro de Tunuyán y Rolando Scanio de San Carlos).

Sin embargo, son las fuerzas policiales las que controlan, en un trabajo en conjunto entre Nación, Provincia y Municipios, y todo se rige por el decreto de necesidad y urgencia número 297/2020 firmado por Alberto Fernández.  “El trabajo que se hace coordinado”, explicó el director de la Policía, Roberto Munives.

Luego añadió: “Nadie tiene más poder de policía que la Provincia dentro de la provincia. Ningún municipio puede estar por encima de un decreto presidencial, nadie se puede arrogar más atribuciones que las que la Constitución le confiere. En Mendoza el gobernador es el jefe de las milicias de la Provincia según lo establece la Constitución Provincial en el artículo 128 inciso 17”.

Por ejemplo Ojeda había establecido armar barricadas en las rutas 180 y 186. Ante esto, Munives explicó: “Las 180 y 186 no estaban habilitadas plenamente para la circulación. Y de todas formas crianceros y puesteros pueden seguir circulando por la zona”. 

“Trabajamos requiriendo la documentación. No se ha cerrado ningún camino y no hay estado de sitio. Somos exigentes pero siempre respetando los derechos de todas las personas”, detalló en el mismo sentido el comisario distrital del Valle de Uco, Marcelo Morales. 

¿Qué habían anunciado los municipios?

El primer en expresarse fue Félix, quien había utilizado su cuenta de Twitter para indicar: “Solo podrán ingresar a San Rafael quienes están domiciliados en el departamento y los exceptuados en decreto. Por eso serán muy fuertes los controles en rutas de acceso y la terminal de ómnibus, donde las empresas de colectivos ya están siendo notificadas de esta decisión”.

Por su parte Ojeda había dicho:  “Estamos haciendo un gran esfuerzo para la prevención del coronavirus, estamos tomando definiciones de un blindaje tanto del departamento como de la zona junto a las autoridades provinciales y nacionales. Hemos endurecido los controles tanto en la zona norte como sur de nuestra ciudad. Y estamos creando un nuevo dispositivo en Virgen de los Vientos para que los que llegan como visitante a descargar mercadería usen barbijo a lo largo de su estadía en Malargüe”.

Tras estos anuncios el jefe comunal de La Paz, Fernando Ubieta, había expresado:  “Tome la decisión de blindar al departamento. Se realizarán controles estrictos en las entradas de La Paz, aquella persona que debe salir del mismo, solamente lo hará con una causa debidamente justificada, y acreditando ésta, ante las autoridades. Les solicitamos a aquellos que vienen a visitar a amigos y familiares no lo hagan, no podrán entrar. Solo se permitirá la entrada de personas que sean de La Paz, los proveedores de comercios, personal de seguridad y servicios sanitarios y médicos”.

En tanto, los tres intendentes del Valle de Uco se habían reunido con el objetivo de coordinar para “intensificar los controles, fundamentalmente con las personas que ingresan y no viven en la región”, según expresó Gustavo Soto.