Uñac y Manzur rechazaron la propuesta del Presidente, que este viernes se reunió con Quintela y Capitanich.

Alberto Fernández busca que un gobernador peronista deje su cargo y asuma en reemplazo de Santiago Cafiero en la Jefatura de Gabinete, aunque el escenario no está fácil y por ahora el presidente no convence a ninguno. En todos los casos, los mandatarios pretenden que haya un acuerdo formal con Cristina Kirchner. 

De acuerdo al portal La Política Online, los primeros gobernadores a los que Alberto les ofreció un cargo en el gabinete fueron Sergio Uñac y Juan Manzur, los primeros en viajar a Buenos Aires para darle su apoyo tras la jugada del kirchnerismo. 

Fernández recibió a Uñac y Manzur en la Quinta de Olivos el jueves, pero no logró convencerlos de que dejen sus provincias para asumir en el Gabinete. El sanjuanino le reiteró su respaldo, pero le argumentó al presidente que cree que le sirve más apoyándolo desde su provincia.

El caso del tucumano es distinto porque Cristina blanqueó en su carta que lo propuso ante Alberto como jefe de gabinete. “No puedo hacerme cargo en estas condiciones”, le habría dicho tucumano a la ex presidente en un diálogo que tuvieron este jueves. La propuesta de Cristina dejó a Manzur en una posición más incómoda ya que parece más difícil rechazar una oferta de la vice que del propio presidente.

La carta de Cristina tuvo un enorme impacto en Tucumán ya que la llegada de Manzur al Gabinete implicaría cederle la provincia a su vice Osvaldo Jaldo, convertido desde hace meses en su enemigo número uno. En el espacio del gobernador temen que se trate de una jugada para sacarlo de Tucumán y que el kirchnerismo se quede con la provincia a través de Jaldo, que tiene relación con Oscar Parrilli.

Este viernes Alberto también recibió en la Quinta de Olivos a los gobernadores de La Rioja, Ricardo Quintela, y al de Chaco, Jorge Capitanich. 

El riojano -que por la tarde estuvo en la Casa Rosada- habría rechazado cualquier cargo nacional por razones similares a las de Manzur. Quintela está enfrentado con su vice Florencia López y dejar la provincia implicaría resignar todo el gobierno provincial.

El mayor interrogante es sobre Capitanich. El chaqueño ya fue dos veces jefe de gabinete y no está claro que haya rechazado de forma terminante un tercer período. En el peronismo se le destaca a Capitanich un enorme conocimiento de la gestión y de los números de la economía, además de su manejo político.

Capitanich además implicaría un gesto importante de Alberto hacia Cristina, que tiene muy buena relación con el chaqueño. Su designación aportaría al “equilibrio” del que hablan en la Rosada.

Otro nombre que circula para la jefatura de gabinete es el de Daniel Scioli, que ha sonado para varios cargos y que ganaría chances si ningún gobernador acepta. El problema en este caso sería que Alberto no lograría la espalda política que busca para el cargo.


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