La Inspección General de Seguridad está investigando el accionar de cinco efectivos de la Policía de Mendoza tras conocerse que podrían haber violado la cuarentena obligatoria a la que tenían que someterse.

En total en la Policía son 170 los efectivos que deben cumplir la cuarentena, incluyendo a los cinco imputados. Se trata en la gran mayoría de personas que pertenecen al grupo de riesgo por ser mayores de 60 años, ser hipertensos o diabéticos, por sufrir alguna cardiopatía o incuso tener alguna enfermedad crónica o ser pacientes oncológicos.

Los casos que se investigan son los vinculados a diferentes efectivos que estaban transitando en la vía pública. El primero es el de un hombre que manejaba un vehículo que fue detenido en la intersección de Ruta 7 y calle Eva Perón en San Martin. El agente era diabético.

Después se conoció el caso de un hombre que fue encontrado en Maipú teniendo sexo con una mujer dentro de un automovil, al ser identificados resultó que el hombre era un policía que trabajaba en la comisaría 29.

Otro caso fue el de un efectivo que estuvo de vacaciones en Brasil y cuando regresó debía mantener estricta cuarentena, ya que había regresado de un país donde hay circulación activa del virus.

A pesar de esto, y sabiendo las consecuencias, la Policía detectó que el hombre hacía su vida normal, salía a comprar y a otras actividades que no están permitidas en este contexto. Debido a esto fue notificado e imputado por incumplir con el aislamiento que debía realizar.

También fue imputado un hombre que conducía en estado de ebriedad y al ser detenido se constató que era policía.

El último de los casos tambien se relaciona con otro policía que mantenía relaciones sexuales con una mujer, pero en este caso en la vía pública.

En el Ministerio de Seguridad indicaron que cuando el efectivo termina su servicio y está de franco, debe respetar la cuarentena como cualquier otro ciudadano, y no por el hecho de ser policía puede circular a su gusto.