Este domingo, y tras pasar dos meses internado en el sanatorio Los Arcos, donde había sido ingresado por una infección urinaria, murió el ex presidente Carlos Saúl Menem. A mediados del año pasado, el ex mandatario había pasado 15 días en el Instituto del Diagnóstico y Tratamiento por una neumonía bilateral

Con diez años al frente de Poder Ejecutivo, Carlos Saúl Menem fue el presidente que gobernó el país por el período consecutivo más largo, siendo también el primer mandatario peronista después del regreso de la democracia a la Argentina en 1983, tras suceder en el cargo al radical Raúl Alfonsín, de quien tomó el mando de manera anticipada el 8 de julio de 1989.


Permaneció 10 años al frente del Poder Ejecutivo nacional, durante los cuales se llevó adelante la reforma constitucional de 1994, uno de sus principales legados políticos, y en 1999 fue sucedido en el puesto por Fernando de la Rúa, líder de la Alianza electoral entre la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frente País Solidario (FREPASO).

Hijo de los inmigrantes sirios Saúl Menem y Mohibe Akil, de religión musulmán sunní (si bien él fue bautizado en la fe católica) y llegados a Argentina en la segunda década del siglo XX, el expresidente Carlos Menem murió este domingo 14 de febrero a los 90 años.

El exmandatario había estado en los últimos meses aquejado por serios problemas de salud, que lo mantuvieron a fin de año incluso internado en el Instituto del Diagnóstico, y su deceso fue confirmado este mediodía.

Dos veces gobernador de La Rioja, dos veces presidente y senador nacional de forma ininterrumpida durante los últimos 15 años, “el Carlos” combinó en su presidencia show, política y tragedia, y aunque la sombra de la corrupción fue fuerte durante su gobierno, muchos suelen recordarlo como el presidente del 1 a 1 (un peso, un dolar), el de la pizza y el champán, el que amaba el golf, el que adoraba reunirse con famosas y el de la inflación cero.

Su vida estuvo plagada de momentos icónicos, como cuando expulsó de la Quinta Presidencial a toda su familia o se casó con Cecilia Bolocco, una exmodelo y celebridad de la TV chilena. Además de los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, y a la eternamente misteriosa explosión de la fábrica de armas de Río Tercero (Córdoba), presenció durante su gobierno la muerte de su hijo, Carlitos, a causa de un incidente en helicóptero. Los Menem aseguran firmemente que fue un asesinato.

En 1951, a los 30 años, durante un viaje a a Buenos Aires, conoció al presidente Juan Domingo Perón y a su esposa, Eva Duarte de Perón, experiencia que iba a determinar su militancia en el Movimiento Justicialista fundado y acaudillado por el general. En 1955 terminó la carrera de Derecho en la Universidad de Córdoba y comenzó a ejercer la abogacía en su provincia natal como defensor de oficio de los presos políticos encarcelados a raíz del golpe de Estado militar de aquel año.

Dos años más tarde, tras haber pasado varios meses de cárcel por apoyar un intento golpista contra el régimen de Pedro Eugenio Aramburu, fundó la Juventud Peronista de La Rioja y pasó a asistir legalmente a la Confederación General del Trabajo (CGT) hasta 1970. En las elecciones de 1973, primeras con participación directa del peronismo desde 1955 bajo la fórmula del Frente Justicialista de Liberación (Frejuli), Menem ganó con el 67% de los votos la gobernación de La Rioja. Tres años después, fue detenido tras el golpe que derrocó Isabel Perón.

También su gestión se caracterizó por las “relaciones carnales” con los Estados Unidos y por la convertibilidad, un sistema monetario que establecía por ley que un peso era equivalente a un dólar estadounidense y cuyo colapso terminó ocasionando la crisis de 2001, ya sin Menem en el Poder.



A pesar de que en 2001 fue detenido con arresto domiciliario en el marco de una causa por presunto tráfico de armas a Ecuador y Croacia durante su mandato -cuando también se produjo la voladura de la fábrica de armas de Río Tercero, en Córdoba, en 1995- y de verse implicado en otras denuncias por supuesta corrupción, Menem se mantuvo activo políticamente hasta el final de su vida, ya que desde 2005 se desempeñaba como senador nacional.


El dirigente riojano protagonizó el primer traspaso pacífico de mando entre dos presidentes, de partidos distintos, elegidos en forma democrática, en lo que significó además el retorno del peronismo al poder después de 13 años.


Sus más de 10 años como mandatario lo convierten en la persona que más tiempo se hizo cargo del Estado de manera continua, primero acompañado por Eduardo Duhalde y luego por Carlos Ruckauf en la Vicepresidencia.


Menem asumió en medio de un proceso hiperinflacionario heredado del período de Alfonsín, que culminó su mandato con un programa de ajuste económico que el riojano profundizó a partir de políticas económicas neoliberales.


La convertibilidad logró frenar una inflación desmedida y la colocó en mínimos históricos para el país, lo que generó en la clase media condiciones económicas favorables que posibilitaron su reelección, aunque a la larga ese plan tuvo consecuencias negativas para la industria.


La medida no llevó a estándares de desarrollo económico generalizados: Menem gobernó con un nivel alto de desocupación y su política económica tendió a acrecentar la desigualdad entre los sectores altos y bajos.

Las privatizaciones y la muerte de Carlitos Menem

Para hacer frente a la necesidad de divisas que imponía el “modelo menemista”, se llevaron a cabo una serie de privatizaciones importantes e incluso muchas empresas del Estado quedaron en manos de capitales extranjeros.


En efecto, la gran cantidad de privatizaciones de compañías estatales provocó despidos masivos: “Estamos mal, pero vamos bien”, y “ramal que para, ramal que cierra”, en plena época de desmantelamiento del sistema ferroviario nacional, se convirtieron en otras de sus frases célebres.

La gestión de Menem se caracterizó por diversos escándalos y denuncias por supuesta corrupción que salpicaron al Gobierno durante todo el período, además de golpes de escena mediáticos como sus paseos en Ferrari o su matrimonio con la ex modelo chilena Cecilia Bolocco, con quien tuvo un hijo.

Otro de sus hijos, Carlitos Menem, falleció durante su Presidencia en 1995, en un accidente de helicóptero denunciado por su ex esposa Zulema Yoma como un atentado criminal.

Las polémicas también envolvieron en aquella época el Poder Judicial, al cual se lo acusaba de falta de independencia con respecto al Poder Ejecutivo.


Por caso, cinco de los nueve magistrados de la Corte Suprema de Justicia fueron acusados de funcionar como una “mayoría automática” en favor del Gobierno.


De todos modos, puertas adentro en el Partido Justicialista (PJ), la presidencia de Menem es considerada un cambio de rumbo significativo en la historia reciente de la Argentina, lo que llevó al ex senador y amigo del ex presidente Miguel Pichetto a calificarlo como “el inventor de todo”.


En 2003, el riojano intentó volver a la Primera Magistratura y en efecto, consiguió el primer lugar en las elecciones presidenciales convocadas por Duhalde, con un 24,45% de votos, apenas 2,2 puntos por delante de su escolta, Néstor Kirchner.


Pero la alta imagen negativa de Menem colocó a Kirchner como amplio favorito de cara al balotaje, lo cual derivó en que se bajara -el dirigente riojano- de la contienda para evitar una derrota contundente en las urnas.


Desde 2005, Menem -que también fue detenido en épocas de dictadura militar en la Argentina- ocupaba una banca en el Senado de la Nación, la cual le sirvió para evitar, por ejemplo, el cumplimiento de una condena a cuatro años y seis meses de prisión por sobresueldos.


Tras la victoria del actual presidente, Alberto Fernández, Menem se había unido formalmente al bloque oficialista del Frente de Todos en la Cámara alta.


A fines de junio pasado, días antes de cumplir 90 años, el “caudillo” riojano permaneció internado debido a una neumonía bilateral, de la que logró salir airoso, más allá de que su estado de salud continúo siendo delicado.


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