En épocas difíciles para los futboleros, una de las pocas alternativas para poder ver futbol en vivo es la liga Premier de Bielorrusia, es la única de las 54 Ligas que tiene la UEFA que se sigue disputando en la actualidad y con público, más allá que las canchas nunca se ven tan pobladas, salvo los equipos grandes.

En el país la ex Unión Soviética juega solo 1 argentino, se trata de Facundo Zamarian que defienden los colores de Belshyna Babruisk. Si sos fanático del deporte que mueve millones de personas y quieres verlo, podes hacer clic en http://livetv.sx/es/allupcoming/ y ahí vas a tener todas las opciones del deporte online.

La televisión pública rusa Match TV ha comprado los derechos de retransmisión de la desconocida para muchos Vysshaya Liga; y la exestrella del fútbol bielorruso Alexander Hleb dejó caer en declaraciones a la prensa alemana una oferta para que Lionel Messi y Cristiano Ronaldo acudieran allí a jugar. Hleb en el mejor momento de su carrera vistió las camisetas del Arsenal y FC Barcelona.

La liga fue fundada en 1992, siendo dominada los primeros años por el FC Dinamo Minsk, equipo ganador de las cinco primeras temporadas. A partir de 1995 y hasta 2005 hubo cierta competitividad en la liga, siendo liderada por cuatro equipos, el Dinamo MinskFC BATE BorisovFC Slavia-Mozyr y FC Shakhtyor Soligorsk. Desde 2006 el BATE Borisov ha dominado sin contrapeso la liga conquistando el título en doce temporadas consecutivas. Esa racha llegó a su fin en el 2019, cuando el FC Dinamo Brest logró conquistar su primer título en su historia.

Los dos equipos más ganadores son: Bate Barisov, que algún partido vimos contra los grandes de Europa y tiene 15 ligas y le sigue Dinamo de Minsk que posee 7 ligas. La liga se juega anualmente de marzo a noviembre con 12 equipos participantes, enfrentándose todos contra todos a visita recíproca. Cuando todos hayan jugado sus 22 partidos se reclasifican en dos grupos: El grupo de ganadores, que incluye a los 6 equipos que hayan acumulado más puntos y que pelearán por el campeonato; y el grupo de los perdedores, que incluye a los 6 equipos que menos puntos hayan acumulado, y que pelearán por no descender. Ambos grupos jugarán 10 partidos más entre los del grupo, y seguirán acumulando a los puntos de la fase anterior.

En el grupo de los ganadores, el que acumule más puntos es el Campeón de la liga y accede a la segunda ronda clasificatoria de la Liga de Campeones de la siguiente temporada. El segundo y tercer lugar obtienen una plaza para la ronda preliminar de la Copa de la UEFA de la siguiente temporada.En el grupo de los perdedores, el que acumule menos puntos desciende directamente a la Pershaya Liha, y el penúltimo clasificado jugará el repechaje por el descenso con un equipo de la categoría inferior.El torneo actualmente con 12 clubes participantes se vera incrementado a 14 equipos para la temporada 2015 y a 16 para el torneo de 2016

Sobre el terreno de juego, los futbolistas se llevan la peor parte. El albano Elis Bakaj, futbolista del Dinamo Brest, confiesa a Diario MARCA la rara situación:”Sabemos que no es fácil jugar ahora, pero debemos ser profesionales incluso sabiendo que podemos estar en peligro. Antes de cada partido tenemos que pasar varios tests del coronavirus y nos toman la temperatura cada dos días”. William, defensa del Ruh Brest , fue más claro:”Estoy asustado. Cuando se acaba cada partido siento como si estuviera infectado. Deberían parar la Liga”.

Pese a todo, según afirma Yury Dounar, la situación actual “es excepcional” para el torneo bielorruso:”El campeonato ha aumentado exponencialmente su audiencia y sus derechos se han vendido estos días a medios rusos, ucranianos, israelíes, serbios, croatas… Y también hay muchos representantes que han puesto sus ojos en nuestro campeonato. Hay que tener en cuenta que el fútbol bielorruso no tiene la capacidad para generar dinero, así que, por primera vez en la historia, ¡nuestro fútbol nacional puede ganar dinero!”

Recuerdos de Chernóbil

Esta situación de normalidad pese a la gravedad, recuerda al episodio ocurrido en abril de 1986, cuando explotó la central nuclear de Chernóbil, a 17km de la frontera de Ucrania con Bielorrusia. “Entonces el estado también se comportó como si no pasara nada y mantuvo incluso las fiestas nacionales del 1 de Mayo. Ahora el gobierno ya está preparando un gran desfile nacional para el 9 de mayo en honor de la victoria en la II Guerra Mundial, la misma actitud que entonces”, afirma Yury.

Tras aquel desastre nuclear, 800.000 bielorrusos sufrieron los efectos del 70% de toda la contaminación nuclear que salió de la planta de Chernóbil, siendo el país más afectado por el accidente. ¿A qué juega ahora Bielorrusia?