Elaborado según antecedentes homologados por la Federación Iberoamericana de Productores Audiovisuales, busca la paulatina reactivación del sector.

El Ministerio de Economía y Energía recibió y aprobó el protocolo de trabajo presentado por el clúster audiovisual Film Andes. Para su confección se investigaron antecedentes de Uruguay, Chile y España y fue homologado por la Federación Iberoamericana de Productores Audiovisuales (FIPCA).

La crisis sanitaria desatada por la pandemia del COVID-19 ha paralizado en gran medida la actividad económica, afectando entre otras a las industrias culturales y creativas, con pérdidas significativas por la cancelación de espectáculos, conciertos y festivales. A esto se suma el cierre de museos, restaurantes, cines, teatros y otros establecimientos considerados no esenciales.

Marcelo Ortega, presidente del Clúster Film Andes, que agrupa a productores audiovisuales y desarrolladores de videojuegos de la provincia, explicó: “Tenemos parados cerca de 30 proyectos en distintas etapas y con estas medidas se podrían reanudar algunos de ellos de forma escalonada. De esta manera se tiende, de forma prudente y paulatina, a la reactivación de tareas que permitan la generación de empleo e ingresos para empresas y trabajadores”.

Y agregó: “Comprendiendo al sector audiovisual como industria de servicios, en este marco, se pueden realizar distintas actividades limitadas a la producción de contenidos audiovisuales, como largometrajes, series, documentales, animación, desarrollo de videojuegos, que en su desarrollo se atengan estrictamente a las normas generales  de protocolos aplicables a otras industrias y al cumplimiento de los protocolos sanitarios específicos con las debidas  declaraciones juradas correspondientes”.

“Es un sector estratégico para la provincia, vinculado fuertemente a la producción de servicios a la exportación y a la economía del conocimiento. Estamos trabajando articuladamente con Film Andes, el Ministerio de Cultura y Turismo y las universidades para fortalecer este ecosistema. Esta es una medida que muestra la capacidad de respuesta del sector, su liderazgo y su potencialidad para generar empleo”, finalizó Federico Morábito, director de Desarrollo Económico e Innovación.