Policía Federal y la Gendarmería ingresaron a las oficinas de calle Garibaldi por orden de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos.

Esta mañana la calma de calle Garibaldi se vio interrumpida por un sorpresivo procedimiento de la Policía Federal y la Gendarmería en la sede de la Liga Mendocina de Fútbol.

Por orden del fiscal Santiago Garay, a cargo de la Unidad de Delitos Económicos, el gerente Ricardo Paredes se presentó en la sede y le abrió las puertas a los efectivos para que pudieran sustraer los documentos vinculados a la causa de los fondos.

La denuncia penal fue realizada por el dirigente de Gutiérrez Sport Club, Carlos Quiroga, y se refiere al destino de $150 mil dólares que iban a ser utilizados para la compra de un terreno ubicado en Carrodilla para la construcción de una nueva sede, algo que nunca ocurrió.

Es por esto que la Justicia investiga a Ricardo Paredes, quién es el responsable de las actividades administrativas de la LMF, según establece el estatuto.