Alberto Fernández señaló hoy que tras dejar sin efecto el proyecto de intervención de Vicentin, el gobierno considera la posibilidad de hacer de YPF Agro, una división dentro de la petrolera de mayoría estatal, una sociedad autónoma que sirva de “referencia” para el sector cerealero.

En entrevista radial, el presidente dijo que la idea de tener una “empresa testigo” en el sector agroexportador era precisamente lo que intentó con el DNU de intervención de la agroexportadora Vicentin, ya que esa división de YPF había desarrollado mucho el negocio de canjear combustibles y fertilizantes por cereales de los productores y luego comercializarlo y que se intentaba lograr “una buena sinergia” entre YPF Agro y los activos de la agroexportadora “para evitar que el mercado de exportación de cereales se concentre aún más”.

“La idea era esa. La conclusión que uno saca es que lo mejor es que YPF Agro se constituya en una sociedad autónoma y sirva de referencia en el sector cerealero sin tener que hacer una inversión millonaria en dólares para salvar a los accionistas de Vicentin”, dijo Fernández.

Según el presidente, la idea original de la intervención era que YPF Agro se pusiera al frente “para darle la potencia que Vicentin necesita, pero no nos dejaron; nos pusieron todos los obstáculos, me tuve que bancar cacerolas, bocinazos, insultos, nunca nos dejaron ver lo que había dentro de Vicentin, pero lo que conocemos es preocupante”.

Por eso, insistió el presidente, “tal vez sea hora de desarrollar (YPF Agro) de ese modo” (esto es, como sociedad autónoma paa operar en el sector cerealero. “No tenemos problemas con el sector privado en el mercado cerealero, sino que queremos prudencia y tener una empresa testigo donde se hacen las picardías”, justificó.

“No nos dejaron”

Fernández explicó largamente que su proyecto de intervención de Vicentin era conocer en un plazo de 60 días la real situación de la empresa, para salvarla, no para salvar a los accionistas o socios o para convalidar un desfalco. “Pero no nos dejaron”, insistió, y criticó la actitud de la oposición e incluso al juez de Reconquista, Fabián Lorenzini, al que acusó de estar muy influenciado por la empresa.

“Necesitábamos esos 60 días para conocer cuál es el conflicto económico de Vicentin, porque además de Vicentin hay un entramado de sociedades que había que desentrañar”, señaló el presidente. Sin embargo, prosiguió, el juez Lorenzini impidió ese trabajo y la Justicia en lo contencioso administrativo rechazó el pedido de traslado de la causa a la Justicia Federal.

“Instalaron que somos expropiadores seriales”, se quejó el presidente, “pero hay un conflicto real” y refirió que la información del Banco Nación, de la Unidad de Información Financiera (UIF), del Banco Ciudad e incluso de un proceso de “Discovery” en la Justicia de Nueva York que dijo “sigue investigando la fuga de dinero de ejecutivos de Vicentin”.

El presidente precisó también que los activos de Vicentin cubren apenas un tercio de su deuda y señaló que además de la deuda con el Nación y otros bancos locales, el principal acreedor de la agroxportadora es la Corporación Financiera Internacional (CFI), la ventanilla del Banco Mundial que presta al sector privado.

“El juez nunca aceptó que entremos en el Concurso, se hiciera un fideicomiso y nos dieran (a YPF Agro) el manejo de la empresa”, insistió Fernández, quien enfatizó que la intención del gobierno era “salvar a la empresa, no a los socios o accionistas”. La intención no era, subrayó, “salvarles las papas a ejecutivos y accionistas cuestionados penalmente, que fue lo que hizo el gobierno anterior”.

Fuente: Infobae