Es la sexta empresa del sector agroexportador y tiene una deuda total de USD 1.350 millones. El Presidente anunció que pretende expropiar sus activos con una ley que enviará al Congreso

El presidente Alberto Fernández afirmó hoy que con la expropiación de Vicentín “los argentinos tenemos que estar muy contentos porque estamos dando un paso hacia la soberanía alimentaria”, en un mundo pos pandemia que va a poner a los alimentos en el centro de la discusión.

Fernández detalló en la Casa Rosada que fue designado Gabriel Delgado como interventor de Vicentin, que a partir de ahora comenzará a ser gestionada por YPF Agro SA y declarada de “utilidad pública” mediante el proyecto de ley que se enviará al Parlamento nacional.

“Tenemos el propósito de rescatar a Vicentin. Por eso estamos firmando un DNU que impone la intervención del grupo. Hemos designado a Gabriel delgado, experto en el tema”, precisó Alberto Fernández. 

Fernández estuvo acompañado por el ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, el economista Gabriel delgado y la senadora nacional por la provincia de Mendoza Anabel Fernández Sagasti

Por otra parte, Fernández señaló hoy que la intervención del Grupo Vicentín busca “aprovechar la capacidad de gerenciamiento de YPF” y añadió que, si surgiera evidencia de defraudación al Estado durante la administración anterior, se harán la denuncias pertinentes ante la Justicia.

En Mendoza la firma se había expandido al negocio vitivinícola desde 2016-17 en Mendoza, con la compra de bodega Sottano primero, y Viñas Argentinas, ex Cartellone, después.

La ex Sottano, que se encuentra en el corazón de Agrelo, en pleno Corredor Internacional a Chile fue adquirida en el año 2016 por unos 10 millones de dólares. Al tiempo paso a llamarse Vicentín Family Wines.

En nuestra provincia, Vicentín controla la ex bodega Sottano (ubicada en la localidad de Perdriel, Luján de Cuyo), adquirida en 2016 por alrededor de u$s10 millones y rebautizada como Vicentín Family Wines.

En el caso de Viñas Argentinas, cerró el acuerdo de compra con el Grupo Cartellone en 2017. La bodega queda en Lavalle, más precisamente en Costa de Araujo, es una bodega productora de mosto y vino a granel con una capacidad instalada de 110 millones de litros, más una elaboradora de mosto y unas 1500 hectáreas de viñedos.

La cerealera tiene una deuda superior a u$s 1.350 millones, de los cuales u$s 350 millones son con el Banco Nación y tiene una causa abierta que está en manos del juez Julián Ercolini y en la cual fueron imputados por el fiscal Gerardo Pollicita el último presidente del Banco Nación durante el gobierno de Mauricio Macri, Javier González Fraga, además de Alberto Padoán y Gustavo Nardelli, ejecutivos del conglomerado Vicentín.