Los ocho rugbiers acusados de matar a Fernando Baéz Sosa en Villa Gesell salieron a las 11.20 del juzgado de Garantías de esa ciudad y, entre insultos y gritos de personas que se acercaron al lugar, fueron subidos a un micro de regreso a la Penitenciaría 6 de Dolores, donde están detenidos.

Tras permanecer tres horas exactas en el edificio judicial donde se desarrolló la audiencia judicial previa a la resolución del pedido de prisión preventiva realizado por la fiscal Verónica Zamboni, los rugbiers fueron retirados del lugar por los penitenciarios mientras la gente los insultaba y les gritaba “asesinos”