Olivia de Havilland, una de las últimas leyendas de la etapa clásica de Hollywood, murió anoche a los 104 años, mientras dormía “plácidamente” en su residencia de París.

Así lo informó en primera instancia el medio especializado Enterteinment Weekly y lo confirmó más tarde su publicista al sitio The Hollywood Reporer, según informa la agencia de noticias DPA.

La multipremiada intérprete, nacida en Tokio, es recordada fundamentalmente por su labor en “Lo que el viento se llevó” y en “La heredera”, la que le valió uno de los dos Oscar ganados, junto al obtenido por “La vida íntima de Julia Norris”.

A lo largo de su trayectoria, la actriz conformó una memorable dupla junto al actor Errol Flynn.

Pero más allá de su labor, la estrella también es recordada por su lucha contra los estudios cinematográficos por las condiciones desfavorables para los actores consignadas en los contratos.