“Cuando los pregoneros empiezan a comunicar la noticia en los barrios a través de los bandos, inmediatamente son perseguidos y los bandos destruidos. Castelli es el primero en asumir el error y renuncia, arrastrando la renuncia de Saavedra y la liquidación de esa Junta trucha”, resume el historiador Norberto Galasso, al referirse a lo ocurrido el 24 de mayo. Buenos Aires vuelva a agitarse. Y, se sabe, en la revolución está el agite

Especial Diario Jornada

Cronología

1806 -1807: Invasiones inglesas: los criollos toman conciencia de su poder.
Cronología de la revolución de mayo
1808: Los franceses invaden España, y Napoleón toma prisionero al rey Fernando VII. Para gobernar en nombre del rey español se forman Juntas, quedando radicada en Sevilla, la Junta Central.
1809: Motín de Álzaga: cese del virrey Liniers y asunción de Cisneros

Año 1810
13 de mayo: Arribo de la fragata John Paris, de Montevideo, trayendo noticias sobre la caída de la Junta Central de Sevilla.
14 de mayo: Confirmación de la caída de la Junta Central de Sevilla y la formación en León del Consejo de Regencia, a través de los periódicos británicos traídos por el buque inglés, “Mistletoe”.
17 de mayo: Saavedra es convocado para una reunión en virtud de los graves acontecimientos
18 de mayo: Reunión en casa de Rodríguez Peña, donde Cornelio Saavedra se pronuncia en forma favorable a la revolución
19 de mayo: Entrevista de Castelli como representante del sector civil de la revolución y Martín Rodríguez de los militares, con el virrey Cisneros, para exigirle que se reuniera un Cabildo Abierto.
20 de mayo: Cisneros publica una proclama donde expresa la necesidad de lealtad de los porteños al rey español, y que la sola voluntad de una ciudad no podría influir en la suerte de la América española.
22 de mayo: Celebración del Cabildo Abierto, donde el obispo Lué se manifiesta a favor de la continuación de la dominación española lo mismo que el fiscal Villota; y Juan José Castelli por el cese de esa autoridad, a causa de la disolución de la Junta de Sevilla y el carácter ilegítimo del Consejo de Regencia. Juan José Paso se expresó por la constitución de un gobierno provisorio y la necesidad de consulta posterior a las provincias.
23 de mayo: La votación arrojó 162 votos para la destitución del virrey y 64 por su continuidad. El Cabildo decide que la Junta tuviera al virrey Cisneros como presidente.
24 de mayo: se aprueba la constitución de la Junta propuesta el día anterior con carácter provisional. El mismo día 24 los grupos revolucionarios dan a conocer al Cabildo que reasumían los poderes que el día 22 habían delegado en el Cabildo.
25 de mayo: Renuncia de Cisneros a la presidencia de la Junta Provisional en horas del medio día. Formación del Primer Gobierno Patrio

LA HERMANA MAYOR

Estamos en la semana de mayo y vamos a dedicarnos al tema con extensión. Porque hace a la formación de nuestro ser nacional, y no analizarlo, y no comprenderlo, sería como no comprendernos y no analizarnos, que me parece, es lo que frecuentemente nos ocurre. Si vamos a estudiar el árbol no podemos obviar la semilla. Algunos historiadores, (un historiador es aquel que nos describe el pozo mirándolo de arriba), algunos historiadores digo, entre ellos Félix Luna, rescatan del movimiento de mayo un aspecto que juzgo interesante, que tiene que ver con lo jurídico pero que también interesa a lo social. El 22 de mayo de 1810 en Buenos Aires, hubo una intervención que tuvo que ver con el interior del país. Ustedes lo conocen a Juan José Paso. Siempre le admiré la habilidad para estar en cuanto gobierno patrio hubo en la época, fue integrante de la primera junta, de la junta Grande, del primer y segundo triunvirato y del congreso de Tucumán, era como foquito de monumento Juan José, estaba siempre prendido. Pero era también un político muy hábil y muy lúcido. Fue en aquel cabildo del 22 cuando Paso apeló al argumento de la hermana mayor. Había por entonces en el país gobernaciones – intendencias y ciudades subalternas que tenían derecho a establecer sus posiciones en ese momento. Pero claro, los asuntos urgían y no había tiempo para pedir opiniones, que para ir y volver tardaban seis meses. Dijo Paso que Buenos Aires actuaba como una hermana mayor de los otros del interior, en custodia de los bienes y los intereses de sus hermanos y que, desde luego, faltaba más, no se preocupen, se comprometía a convocar a los delegados de las otras ciudades para que refrendasen la decisión de sustituir al virrey. Actuaban en nombre de todos sin consultar a todos, como hubiera correspondido, y con la excusa, de que la demora iba a conspirar contra la oportunidad de la decisión. Era cierto, era lógico, era conveniente…entonces. Ocurre que en estos momentos sigue siendo igual a pesar de los aviones jet, la telefonía satelital e internet. Buenos Aires sigue actuando como hermana mayor y resolviendo por todas las provincias sobre temas, que tienen que ver, que son similares a nuestro origen, porque entonces, en 1810 se discutía de quien debíamos depender y las decisiones de esta hora en Buenos Aires son temas que involucran una dependencia. Ya no está Paso, y las distancias se han reducido a una hora cuarenta y cinco, o algunos números de un celular, pero Buenos Aires sigue aferrado a aquel concepto de Paso que, justificado entonces, hoy sólo significa un lamentable concepto de monopolio de Patria.

LAS MUJERES DE MAYO

Estamos en la semana patria, y es lógico que nos refiramos a ella y analicemos temas que tienen que ver con lo que ocurrió hace 198 años atrás. Por ejemplo el tema de las mujeres de mayo, ¿Cuál fue su intervención? ¿Tuvieron alguna? No era una época fácil para las mujeres, de hecho estaba relegadas de la función pública de una manera total, sin embargo no se quedaron cruzadas de brazos. Algo hicieron. Cuando uno habla de la intervención de las mujeres en la revolución de mayo, cae obligadamente a una de ellas: Mariquita Sanchez de Thomson, la dama en cuyo salón se cantó por primera vez el Himno Nacional, que es éxito de los ranking en estos tiempos, porque cualquier manifestación, protesta o escrache, comienza y termina con el himno. Pero ¿se agota ahí la participación de la mujer en aquellas jornadas que estamos recordando? De ninguna manera, según Vicente Fidel Lopez, el 19 de mayo cinco mujeres se apersonaron al regimiento de Patricios y lo encararon a un Saavedra que se mantenía frio y reservado, tal vez indeciso. Llevaban rebozo celeste y blanco, como los colores del regimiento de Patricios, tal vez hay encontremos en ese instante el nacimiento de nuestra escarapela. Una de ellas le dijo: – “Coronel, no hay que vacilar: la patria lo necesita para que la salve, y ya ve lo que quiere el pueblo, y usted no puede volvernos la espalda ni dejar perdidos a nuestros maridos, a nuestros hermanos y a nuestros amigos” – Saavedra contestó que la empresa era tan grande que necesitaba pensarlo con madurez. Entonces una de las mujeres lo tomó del brazo y le dijo: -Venga usted con nosotras a lo de Peña, que allí lo están esperando muchos amigos – En la casa de Rodriguez peña estaban entre otros Manuel Belgrano y Juan José Castelli, la revolución comenzaba a caminar. Las mujeres no figuraron en los gobiernos primeros, pero estuvieron ahí, empujando, convenciendo, transmitiendo esperanza. Ellas sabían que iban a jugarse la vida y nada mejor que ellas para convencer, ellas que daban la vida en cada hijo. Las mujeres estuvieron a la hora de la fundación, sin duda alguna serán imprescindibles a la hora de refundarnos. A la hora de volver a dar los primeros pasos.

“LOS CHISPEROS”

Tenemos una visión romántica de estos dos simpáticos habitantes de aquella semana de mayo de 1810: French y Berutti. Los tenemos afuera del cabildo, repartiendo cintas que no sabemos bien si fueron rojas, blancas, o celestes. Pero ¿realmente estuvieron fuera del cabildo?. Tal vez estuvieron afuera a propósito, porque no querían estar adentro, porque afuera y junto a ellos había muchos hombres, muchos jóvenes armados para intervenir en caso de que el Cabildo torciera la voluntad popular. Ellos integraban, y según Felipe Pigna dirigían, la Legión Infernal, un grupo revolucionario (se calculan seiscientos hombres) que fue decisivo en la realización del Cabildo Abierto. Después el famoso 22 los de French y de Berutti presionaron a los gritos a los cabildantes y además fiscalizaron la entrada al recinto. Estaban decididos a todo. La historia los conoció con el nombre de “Los Chisperos”. Actuaron sobre las invitaciones dejando afuera a muchos realistas y metiendo en la reunión a amigos de ellos. Es decir, esos inofensivos repartidores de escarapelas en realidad eran los jefes de los grupos de presión que lograron hacer respetar lo que anhelaba la población. Alguien estaba en sociedad con ellos, el increíble Manuel Belgrano. En la reunión del 22 Belgrano estaba en contacto visual con los chisperos de la plaza. Ellos lo tenìan que ver. Porque si la cosa venía mal Belgrano iba a hacerles una seña convenida, agitar un pañuelo blanco, y entonces los chisperos irrumpirían en el recinto de sesiones y a otra cosa mariposa. El mismo Belgrano que el día 23, esperando una traición de algunos cabildantes, y harto de la indecisión de algunos amigos, se puso de pie y dijo: “Juro por la patria y a mis compañeros que si a las tres de la tarde del día inmediato el virrey no hubiese renunciado, a fe de caballeros, yo le derribaré con mis armas”. A veces se nos escapan y se dejamos escapar algunos conocimientos que nos pintaría más de héroes a nuestros héroes proclamados. No fue casualidad, Belgrano y los Chisperos, uno el de la bandera, el otro de la escarapela. Sería del todo bueno, alcanzarlos con un trocito de nuestro recuerdo, apenas veamos un trozo de celeste y blanco.

TE QUIERO

Te quiero país de horizonte,
país que siempre queda más allá,
flaco país que encierra tantas gorduras,
camino,
llanura,
desierto,
lejanía,
te quiero.
Con tu andar de gaucho buscándole el límite a la soledad,
entre mate y mate,
entre truco y truco,
entre mago y algún mesías de turno
que nos elige para ganar su propio cielo.
Te quiero país de lágrima,
tantas veces pisado en el umbral,
tantas veces cantado en la tribuna,
tantas veces tango,
tantas veces,
a medianoche, debajo de un farol, mientras garúa
y me siento solo aún llevándote encima de mi piel.
Con tu melancolía de puerto,
con una bienvenida que estamos devolviendo en tantos adioses,
con el espanto de irnos al carajo para llorarnos lejos.
Te quiero.
Te quiero país canchero,
gambetita corta, taquito y caño,
y esa manía de sobresalir en cualquier lado,
con esa viveza que jamás nos dio más vida,
que muchas veces nos pintó de muerte.
Te quiero país fundado pero aún no descubierto
con la amistad generosa y abierta,
con las venas abiertas,
con la puerta abierta,
con la boca abierta a tanto asombro
que grita en nuestra piel de madrugada,
con todo ese silencio camuflado de grito,
y tal vez con un silbo tristón cuando cae la tarde en los pueblos.
Te quiero país dolido en lo más doloroso del dolor,
en la mesa sin plato del hambre,
en un cuaderno sin hojas,
y en los que quedan al margen.
Sin razón de un granero del mundo
que en algún momento perdió todos su granos
y aun insiste con el surco en el campo,
y cree en el futuro de las semillas.
Te quiero sin condiciones
y sin vergüenza,
de cara a lo que soy y lo que he sido,
por mi mismo y por todos
los que pueda alcanzar esta poesía.
Te quiero en tu anatomía de paisaje,
en el rio serpiente marrón que lame tus costados,
en una cordillera que le rasca la panza a los sueños,
en un ventisquero desolado,
en un desierto rodeado de desiertos,
en un trigal de Santa Fe,
en unas islas que aun nos hieren.
Te quiero pais de esperanza,
a pesar de todas las veces que te faltamos el respeto,
que te faltamos al futuro,
que te faltamos,
con los ojos brillantes, y el corazón galope,
con los brazos abrazos,
y el amor hecho hijos.
Por tu sur tan al sur,
Por tu cielo bandera,
y tal vez,
porque a través de mis labios
los labios de mis padres
me siguen alentando a que te quiera.
Aquí estoy, aquí soy y aquí me quedo
Te quiero.


Por Jorge Sosa


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