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Tecnología Novedad Martes, 9 de Octubre de 2018

OPPO Find X, análisis: un primer paso hacia las pantallas infinitas con algunos detalles por pulir

No hay que subestimar la inventiva e ingenieros, diseñadores y demás personal que hay tras la idea y construcción de un móvil, ni siquiera ahora que dentro de un asentado factor forma parece haberse tocado techo a nivel de diseño. Y ese aire de distinción es el que no se ha disipado durante nuestro análisis del OPPO Find X.

Con él hemos resuelto muchas de las dudas que se nos quedaron al conocer el terminal de primera mano, lo cual ya os contamos en las primeras impresiones. Es un móvil que además de ese llamativo módulo para las cámaras y la identificación facial, está a la última en componentes y en estética, buscando ser un rival para los móviles más potentes y más exclusivos, y que da una experiencia con nubes y claros.

Puede que OPPO aún no suene tan familiar como otras marcas fuera de China, aunque como ya vimos repasando su largo recorrido no se trata ni mucho menos de un fabricante nuevo, sino todo lo contrario. Y lo que tampoco debería pillar de nuevo es que se atrevan con construcciones y diseños singulares, ya que también lo ha hecho en el pasado con móviles como el OPPO N1 y su módulo giratorio para cámaras.

Precisamente ahí está también el eje de la innovación en el OPPO Find X, que nació y llegó ya al mundo más allá de China con su módulo extraíble para todo lo que habitualmente supone el marco y borde superior, incluyendo la cámara trasera. Algo que nos recordaba al Vivo NEX, aunque en aquel caso el módulo es más pequeño (sólo para la cámara).
Así, la parte superior es como un sándwich, con dos rebanadas de cristal que dejan salir una mezcla compuesta por las tres cámaras (traseras y frontal, el flash y todo lo que compone el sistema de reconocimiento facial avanzado. El módulo queda pues con la forma que marcan la trasera y el frontal, con curvas en ambas caras, casi como si saliese un Samsung Galaxy S9+ fino (de 6,65 milímetros) de dentro, por la curvatura de las esquinas.


Diferente también es la forma de los bordes superior e inferior. Ambos presentan una concavidad en toda su extensión, de modo que el altavoz, la bandeja de la SIM y el USB tipo C quedan en la base bajo esta parte algo más interna, así como el micrófono en la parte superior.
El reconocimiento facial avanzado tras el Face ID: los sistemas con los que compiten Apple, Vivo, OPPO y Xiaomi
Rivales2 OPPO habla de un 93,8%, pero como siempre tomamos de referencia las medidas de GSM Arena (probablemente teniendo en cuenta el marco) indicamos un 87% para esta comparativa.


Todo esto logra que quede un frontal muy despejado, tanto que según el fabricante se alcanza el 93,8% de aprovechamiento del frontal por parte de la pantalla (un 87% según GSM Arena). No hay notch en esta pantalla que respeta la simetría vertical en cuanto a marcos, pero no la horizontal al ser algo más grueso el inferior (3,43 milímetros frente a 2,68 en los laterales y el superior), al estilo del Xiaomi Mi MIX 2S pero bastante más igualados.
Hablando de las cinturas de avispa que hemos llegado a ver en los móviles, se trata de un móvil grueso, con unos 9,6 milímetros que se alejan de los 7,7 milímetros del iPhone XS, los 7,9 del LG G7 ThinQ o los 7,75 del OnePlus 6, superando incluso los 8,8 milímetros del Samsung Galaxy Note 9 y quedando por debajo de los Sony (aunque cerca del Sony Xperia XZ3, el más delgado de los de este año).
    

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