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Sergio Levinsky

La gran oportunidad para salir del repechaje

Esta noche a las 20,30 en el estadio Monumental, la selección argentina tendrá la gran oportunidad de salir del repechaje y, por fin, encarrilar una clasificación en la que viene sufriendo demasiado y nunca pudo consolidarse ni en la tabla de posiciones ni en el juego.

5/9/2017

Enfrente estará una débil selección venezolana, ya desde hace tiempo eliminada del Mundial 2018, y con problemas futbolísticos (no estará Tomás Rincón, uno de sus jugadores claves), y económicos (la crisis del país no permite pagos importantes y tiene escasísimo presupuesto para prepararse), sumados a que por esta última razón muy posiblemente tenga que dejar el cargo su entrenador, Rafael Dudamel, quien casi saca campeón mundial  este año al sub-20 (cayó en la final ante Inglaterra).

Si bien Venezuela le quitó dos puntos a Colombia como local el pasado jueves, no parece un rival de fuste para una selección argentina con tantas estrellas, pero que deberá tener suficiente paciencia si es que comienzan a pasar los minutos sin abrir el marcador, y tendrá que encontrar una línea de juego que permita transitar mejor el último tramo de la clasificación al Mundial sin pasar por los sobresaltos de otras oportunidades.

Será el debut como local de Jorge Sampaoli como entrenador, tras el primer partido del pasado jueves en Montevideo, con un magro empate sin goles que dejó un sabor agridulce porque se trató de un limitadísimo rival que festejó el punto conseguido, y porque dio la clara sensación en el segundo tiempo, que ambos supieron los otros resultados y se dieron cuenta de que sin agredirse hacían un buen negocio y eso atentó contra el espectáculo haciendo recordar otros tiempos con las mismas camisetas.

El plantel de la selección argentina sabe que el equipo está en deuda con el público porque en esta clasificación hubo escasas buenas actuaciones y desde el mismo inicio, con derrota como local ante Ecuador, hubo que correr contrarreloj, y tampoco ayudó el enorme desorden institucional de la AFA, que determinó dos cambios de entrenadores en el mismo ciclo. Comenzó con Gerardo Martino, siguió con Edgardo Bauza, y el último tramo será con Sampaoli, cada uno con una línea de juego diferente.

El nuevo entrenador, una vieja ambición de los jugadores de mayor peso del plantel y también de los principales dirigentes, llegó con una idea basada en la tenencia de la pelota en el mayor tiempo posible, y en principio, de una táctica agresiva hacia el arco rival, pero en Montevideo no acertó el camino y además estuvo muy contenido por una sólida defensa celeste.

Sampaoli parece haberse decidido por tres cambios respecto del partido pasado. Javier Mascherano regresa a la titularidad aunque como marcador central, y ya no como volante como jugó por muchos años en el equipo nacional, reemplazando al suspendido Gabriel Mercado. En el medio se produciría la vuelta de Ever Banega –suspendido- por Guido Pizarro, para acompañar a Lucas Biglia, y como ala derecha jugaría Lautaro Acosta, mucho más ofensivo que Marcos Acuña, quien en Montevideo actuó más de volante por el sector cuando su fortaleza radica en la punta izquierda.

De esta forma, el entrenador busca darle más volumen al juego y un mayor acompañamiento a Lionel Messi, que siguió generando solo la mayoría de las jugadas del equipo argentino, en lo que ya parece una constante, la “Messi-dependencia” que admite el propio cuerpo técnico pero que no logra encontrar hasta ahora otras variantes pese a contar con figuras como Paulo Dybala o Mauro Icardi.

En este caso, Venezuela no parece tener la fuerza de Uruguay para oponerse a lo que intentará ser un monólogo argentino aunque el joven arquero visitante Wuilker Fariñez viene precedido de una gran actuación ante Colombia y resultó clave para el 0-0 final.

Lo que se espera, más allá de un triunfo, es que el equipo argentino recupere la memoria, que juegue en forma colectiva y que no dependa sólo de su máxima estrella, y que de esta forma se despeje el camino tan complicado hacia el Mundial de Rusia.

Si bien la selección argentina se encuentra en zona de repechaje, tiene los mismos puntos que Chile y un solo gol menos en el averagge por lo que esta es la ocasión propicia para colocarse entre los cuatro primeros de la tabla, máxime que en octubre espera otro compromiso accesible de local ante Perú para cerrar en Quito ante Ecuador.

No se trata de ganar de cualquier manera, sino de entender, por fin, que para ganar primero hay que jugar. Y la selección argentina tiene jugadores de sobra para conseguirlo.

El equipo argentino iría con Sergio Romero: Javier Mascherano, Federico Fazio y Nicolás Otamendi; Lucas Biglia y Ever Banega;  Lionel Messi y Paulo Dybala; Lautaro Acosta y Angel Di María; Mauro Icardi.

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