El diario gratuito de Mendoza

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Sergio Levinsky
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Sergio Levinsky Especial, desde Kiev

Real Madrid, ¿leyenda o azar?

Si nos atenemos a lo que ocurrió en esta Champions League, será fácil caer en el terreno de sostener que el Real Madrid es un equipo de mucha suerte, favorecido por infinidad de circunstancias ajenas al juego mismo y con arbitrajes que generalmente están a su favor, sea voluntaria o involuntariamente.

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Sergio Levinsky Especial, desde Barcelona

El adiós de Iniesta, el último pasador

Eran las doce de la noche, y el Camp Nou ya estaba vacío, liberado de lo que había sido una jornada de muchas emociones, con el público tratando de llegar al último metro, o ferrocarril catalán para no quedarse a pie por la ciudad, cuando entre las luces que ya aparecían tenues camino a apagarse, una silueta se dibujó por el césped.

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Sergio Levinsky Especial desde Barcelona

Una FIFA desmesurada y europeísta

El fútbol se prepara para vivir, dentro de un mes en Rusia, la fiesta del Mundial, para la que hay que esperar cuatro años. Muchas veces se hace muy largo, especialmente para las generaciones que se encuentran en la cima y saben que probablemente su ciclo sea irrepetible y la oportunidad, única en su carrera.

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Sergio Levinsky Desde Madrid

La Liga de Messi, ¿el Mundial también?

Para los hinchas argentinos, comienza el respiro. Anoche, en Riazor, en el estadio del ahora descendido Deportivo La Coruña, el Barcelona se consagró campeón de la Liga Española con otra soberbia actuación de Lionel Messi, quien entonces una vez acabado el Clásico ante Real Madrid del fin de semana que viene en el Camp Nou comenzará a mentalizarse en el Mundial de Rusia.

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Sergio Levinsky Por Sergio Levinsky

Un cachetazo previsible para un equipo sin Plan B

En enero de 1947, San Lorenzo de Almagro, brillante campeón argentino del año anterior, con aquella fantástica delantera de Imbelloni, Farro, Pontoni, Martino y Silva, goleaba sin piedad a la selección española (tercera en el Mundial de Brasil 1950), en una gira por el país ibérico, 7-5 y 6-1, con marcadores que parecen más de tenis que de fútbol.