El diario gratuito de Mendoza

de de

Mendoza

Roberto Suarez rsuarez@jornadaonline.com.ar Miercoles, 3 de Octubre de 2018

Flotando

Argentina viene padeciendo una grave crisis económica con una gran devaluación del peso y subidas de las tasas de interés a más del 60%, la más alta del mundo. El país sigue inmerso en una muy alta inflación, la incertidumbre nos hizo sobrevolar de nuevo ante el fantasma del default o cesación de pagos.

Macri ha recurrido a la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), para salir del posible default pero de momento no logra insuflar confianza en la economía

Los errores del pasado de Macri limitan su margen de acción y los costos de las medidas de austeridad que busca imponer podrían ser demasiado grandes.
Las medidas de esta semana donde el Banco Central lanzó un sistema de control de la base monetaria y bandas de flotación para el dólar, en un rango de 34 a 44 pesos, para endurecer su lucha contra la inflación y la inestabilidad de la moneda, demarca a las claras que se entra en una gran recesión.
El propio ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, le pidió a la ciudadanía que tenga paciencia, afirmando rotundamente que la “Argentina va a estar en recesión por un tiempo”.
“Yo le pido a la gente que tenga paciencia, nos espera un momento difícil y duro pero luego saldremos adelante”, dijo ayer el ministro de Economía.
El funcionario nacional se mostró satisfecho con el tipo de cambio, al que calificó de “competitivo” y rechazó que, por el momento, se evalúe un plus de fin de año para los jubilados.
Lo cierto es que la economía se contraerá 2,4% este año y 0,5% el próximo, según proyecciones efectuadas por el gobierno en su propuesta presupuestaria 2019 presentada al Congreso. La inflación alcanzará un 23% a fines del próximo año, muy por encima del anuncio inicial de 10% de comienzos del presente curso.
Los pronósticos del gobierno pueden ser una señal de que la desaceleración argentina se podría prolongar más de lo que se pensaba. La economía del país se ha visto perjudicada este año ante una combinación de volatilidad en el mercado global y contratiempos a nivel local como una grave sequía y un déficit presupuestario insostenible, que obligó al presidente Mauricio Macri a pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional.
Con las altas tasas de intereses, por arriba del 60%, a las empresas nacionales se les hace cada vez más difícil operar y ni pensar por la situación de las pequeñas y medianas, que viven un ahogo mucho más profundo. Observando como en el país es más costoso endeudarse y resulta más conveniente la inversión financiera que la productiva.
Con estas medidas se profundiza el desempleo y la pobreza y se impone nuevamente un alto costo en la gente común, que ve como baja su calidad de vida, con el peso argentino que ya ha caído casi un 53% en lo que va de año, la mayor baja entre todas las monedas mundiales.
Pueda ser que este camino de la flotación y recesión y ajuste y subas de tarifas, nos lleve en algún momento a estabilizar la economía y poder poner en marcha el mercado interno.

Seguí leyendo en Roberto Suarez