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Roberto Suarez rsuarez@jornadaonline.com.ar Martes, 6 de Marzo de 2018

Mujeres

El próximo jueves se realizará en el país el segundo paro de mujeres bajo la consigna “Aborto Legal Ya”, y este año la marcha central será desde Plaza de Mayo hacia el Congreso. Entre otros puntos, se reclamarán medidas contra el ajuste, la violencia estatal y por el fin de los feminicidios y travesticidios.

La convocatoria también es organizada internacionalmente a través de redes sociales, y une a más de 30 países del mundo en un día especial. Las mujeres reclaman: “Si nuestra vida no vale, produzcan sin nosotras”.

Se hace en la jornada en que se recuerda el Día Internacional de la Mujer, que tiene su rica historia.

Clara Zetkin fue una dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán y organizadora de su sección femenina. Fundó el periódico “La Igualdad”, que se transformó por 25 años en uno de los canales de expresión más importantes de las mujeres socialistas de su época. Fue, junto a Rosa de Luxemburgo, una de las fundadoras del grupo “Espartaco” y del Partido Comunista Alemán, por el que sería diputada desde 1920.

Clara se exilió en la Unión Soviética en 1933 cuando Hitler tomó el poder. Era gran amiga de Lenin, y en este país recibió una cálida acogida, estando ya enferma, lo que sin duda fue un bálsamo después de tanta hostilidad y persecución en su país. En la URSS fue nombrada presidenta de la Junta Internacional de Mujeres; poco después de ese hecho, el 20 de junio de 1933, murió en un sanatorio cerca de Moscú. Tenía 76 años. Su cuerpo fue sepultado en las murallas del Kremlin.

Clara Zetkin fue una de las precursoras del feminismo, incansable en su lucha a favor de la paz en el mundo.

En 1910, durante un Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, la militante alemana propuso que se estableciera el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, en homenaje a aquellas que llevaron adelante las primeras acciones de mujeres trabajadoras organizadas contra la explotación capitalista.

Por eso pasado mañana se recuerda el Día Internacional de la Mujer.

El 8 de marzo, es una fecha que celebran los grupos femeninos en todo el mundo. Ese día se conmemora también en las Naciones Unidas y es fiesta nacional en muchos países. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su día, pueden contemplar una tradición de varios años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

La historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, donde murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York, en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían. 

Lentamente, y a medida que el feminismo ha ido cobrando fuerza en todo el mundo, el Día de la Mujer ha ido perdiendo su carácter obrero, pasando a ser una jornada de lucha en la que se reclaman los derechos de todas las mujeres en todos los ámbitos.

Estos últimos años, el Día Internacional de la Mujer se centra en poner fin a la violencia contra las mujeres, una flagrante violación de los derechos humanos que afecta a siete de cada diez mujeres. Entender las razones últimas que están detrás de la violencia de género supone profundizar en las relaciones entre mujeres y hombres y en el contexto donde tales relaciones se producen. Ese contexto está cargado de historia, de cultura, y por tanto, de valores, ideas, creencias, símbolos y conceptos que pueden explicar por qué en ocasiones la violencia incluso se ha “naturalizado”.

La violencia de género se refleja en todas las edades y estratos sociales.  No existe un perfil de mujer maltratada pero existen rasgos que comparten las mujeres que sufren este tipo de abusos como son una autoestima pendular, miedo, dependencia de la pareja, ansiedad, depresión, indecisión, desmotivación e irritabilidad entre otras.

Lamentablemente el factor de riesgo para las mujeres es simplemente el hecho de ser mujeres.

La violencia contra la mujer es inaceptable en el siglo XXI y cada país debe poner en marcha planes de acción para prevenirla y apoyar a las víctimas.

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