Mendoza,

de
de

 

Roberto Suarez

Dura realidad

No hay datos exactos para saber cuántos habitantes hay en el mundo al iniciarse este nuevo año. Los más fidedignos seguramente son los de las Naciones Unidas que habla de una cifra superior a los 7.250 millones, estimando la ONU, que nace un nuevo ser humano cada 6 segundos, y muere otro cada 13.

6/2/2018

Y dentro de la estadística de la organización mundial está la cifra que siempre nos obliga a detenernos y reflexionar y actuar por los más de 1.000 millones de personas que sufren hambre y desnutrición, los 1.200 millones que subsisten con menos de un dólar al día, los 2.000 millones que no tienen electricidad, los 3.000 millones que viven con menos de dos dólares al día y carecen de servicios de saneamiento básico.

Mucho más grave es la estadística cuando nos damos cuenta de que a nivel mundial, mueren diariamente por desnutrición y enfermedades evitables más de 35.000 niños (unos 13 millones de niños al año). El total de muertos anualmente por causa del hambre es de 40 millones de personas.

La gran paradoja de este momento histórico es que nunca antes se habían ofrecido a los seres humanos más posibilidades de luchar contra problemas ancestrales de desigualdad, de hambre, de enfermedad o carencia de educación. Pero las oportunidades están siendo utilizadas para aumentar la distancia no para acortarlas. No para utilizar la globalización en beneficio del progreso humano.

Sin dudas que todos coincidimos en que la pobreza es el principal problema de la humanidad, y que sus efectos son devastadores. Pero la mayoría de la población mundial es indiferente a ello y los responsables de las potencias del mundo están distraídas en las guerras preventivas y el negocio de la venta de armas, en el narcotráfico y en mejorar la situación de países europeos que han despilfarrado su bienestar.

Ya escribimos alguna vez  que en 1981 el economista indio y premio Nobel Amartya Sen, publicó el libro “Poverty and Famines” (Hambruna y pobreza) en el que analiza varias de las hambrunas más importantes de este siglo y llega a la conclusión de que la misma no es causada generalmente por la falta de alimentos, sino por la incapacidad de algunos sectores sociales de acceder a ella, sea produciéndola o adquiriéndola. El enfoque de Sen concentra el problema del hambre en la incapacidad para conseguir comida mediante su compra, comercio o cambio de otros productos, del trabajo propio o los derechos concedidos por el Estado, por ejemplo subsidios. El problema del hambre se centra, pues, en la capacidad de acceso al alimento y no en la existencia del mismo. La aportación más importante de la teoría de Amartya Sen ha sido demostrar que las grandes hambrunas de este siglo se produjeron sin una disminución de las existencias de comida, y subrayar el papel de las desigualdades sociales como causa del hambre.

Nader Ferganiy, autor del informe sobre desarrollo humano del Programa de la ONU para el Desarrollo, dijo que el gasto militar de Estados Unidos, Iran e Israel, sería suficiente para acabar dos veces con la pobreza mundial.

Conocer estos datos ha sido muy valioso para que a los ciudadanos del mundo, sobre todo los que sí comemos todos los días, no nos sirva sólo para una mera curiosidad intelectual de un conocimiento más profundo y científico de la realidad, sino que nos sirva para poder analizar, juzgar y transformar la situación de injusticia que viven millones de seres humanos.

Sobre todo teniendo en cuenta que el fuerte crecimiento demográfico en toda África y en un puñado de países de otros continentes en las próximas décadas disparará la población mundial claramente por encima de los 10.000 millones en este siglo, según las estimaciones más recientes de las Naciones Unidas.

La concentración del crecimiento de la población en los países más pobres presenta su propio conjunto de desafíos, haciendo más difícil erradicar la pobreza y la desigualdad, combatir el hambre y la malnutrición y expandir el acceso a la educación y los sistemas de salud.

Te puede interesar

te puede interesar también...
Visitá la sección Roberto Suarez