Mendoza,

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Roberto Suarez

Riqueza y desigualdad

Las grandes fortunas de Estados Unidos siguen amasando riqueza. Hasta tal punto que los 400 integrantes de la lista anual de multimillonarios que publica desde hace tres décadas la revista “Forbes” tienen un patrimonio que se acerca al producto interior bruto de Brasil, una de las cinco grandes economías emergentes y que se nutre de la actividad que generan sus 200 millones de habitantes.

24/10/2017

En lo más alto sigue Bill Gates, con una riqueza personal valorada en 81.000 millones de dólares. El fundador de Microsoft lleva 21 ediciones consecutivas al frente. Le sigue su amigo el inversor Warren Buffett, con 67.000 millones. Larry Ellison, de Oracle, es el tercero con un patrimonio de 50.000 millones.

La fortuna combinada de los 400 más ricos es de 2,29 billones de dólares, un 10% más que en año anteriores. Como señalan los editores de Forbes, este incremento de la riqueza hace cada vez más complicado entrar en el club. Para ésta había que tener como mínimo 1.550 millones para ser miembros.

El mayor incremento lo tuvo Mark Zuckerberg, gracias al alza de las acciones de Facebook. El fundador de la red social dobló su fortuna en un año, hasta los 34.000 millones. Eso le permite estar ahora undécimo en la lista. Por porcentaje es Nick Woodman el que se benefició de la mayor escalada, del 200%, con 3.700 millones, tras el estreno bursátil de GoPro.

Una cuarta parte de los miembros del Forbes 400 vieron crecer su fortuna personal. La renta media es de 5.700 millones. Hay nuevas caras, como la de Elizabeth Holmes. Con 30 años de edad, la fundadora de Theranos es la mujer más joven de la lista. Su patrimonio ronda los 9.000 millones. Hay once estadounidenses con menos de 40 años que son multimillonarios.

Pese a estos datos la desigualdad es el mayor desafío de los últimos gobiernos estadounidenses. Medio siglo después de que el presidente Lyndon B. Johnson declarase la “guerra contra la pobreza”, y a pesar del progreso alcanzado, las dificultades económicas que atraviesan gran parte de los ciudadanos estadounidenses es preocupante.

Las graves consecuencias de la desigualdad han logrado que el 1% de los americanos tengan el 40 % de la riqueza total de la nación. Los ingresos de este 1% casi se han triplicado en los últimos 30 años. Mientras tanto, el 80% que se encuentra justo por debajo de esta minoría sólo posee un ridículo 7% de la riqueza del país. La desigualdad es máxima.

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