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Roberto Suarez

Recordando a Antonio

Ayer se cumplieron 31 años de la desaparición de Antonio Di Benedetto. La historia nos recuerda que el gobernador de Mendoza, Felipe Llaver, lo nombró asesor cultural en la Casa de Mendoza. Ocupando ese cargo Antonio sufrió un derrame cerebral que lo llevó a la muerte el 10 de octubre de 1986 en Buenos Aires.

11/10/2017

Con todos los honores el Gobierno provincial trajo sus restos para que descansaran en el cementerio de la Capital.

Desde ayer por decisión del Municipio de la Capital de Mendoza los restos de Antonio Di Benedetto fueron trasladados al Panteón de Mendocinos Destacados, en un homenaje donde recordó su figura el periodista Rafael Morán.

En el acto el intendente anunció que en diciembre el predio que une la Nave Cultural del Municipio con la de la Universidad, llevará el nombre del gran escritor.

Esto ocurre en momentos que apreciamos cómo la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de la Argentina eligió la película “Zama” para que represente al país en la selección del rubro Mejor Película en Idioma Extranjero, en los próximos Premios Oscar de la Academia de Hollywood. También fue seleccionada para competir en la categoría Mejor Película Iberoamericana de los Premios Goya de la Academia de España. El filme de Lucrecia Martel está basado en la novela de Antonio Di Benedetto.

Antes, el western “Aballay, el hombre sin miedo”, del realizador porteño Fernando Spiner, recibió el galardón a la mejor película en el I Festival Internacional de Cine Western de Almería (España) y el premio del público del Festival de Cine de Mar del Plata, además de una mención especial del jurado en el Festival de Málaga (España).

El cuento es incluido luego en la antología que Di Benedetto publica en España en el año 1981, con el título “Caballo en el salitral”.

Di Benedetto, periodista y escritor, nació en nuestra provincia el 2 de noviembre de 1922. Luego de cursar algunos años de abogacía, se dedicó al periodismo. El gobierno de Francia lo becó para realizar estudios superiores en esa especialidad. Como periodista fue corresponsal del diario “La Prensa” y subdirector del Diario “Los Andes”.

En 1953 publicó su primer libro, “Mundo animal”, con el que inició su brillante carrera de escritor. Las novelas: “El pentágono”, “Zama”, “El silenciero” y “Los suicidas” y una quincena de relatos de diferente extensión, constituyen un universo narrativo de primer orden, por su unidad estilística y formal y por su lucidez sin concesiones.

Su vida, que era pareja entre sus horas de inspiración y la dirección periodística de “Los Andes”, se vio alterada por la demencial decisión de la dictadura militar de detenerlo. Fue secuestrado de “Los Andes” y trasladado en vehículos militares preso a la Compañía de Telecomunicaciones del Ejército, de allí al centro clandestino de torturas y desapariciones D-2 y más tarde al penal de Magdalena. También detuvieron a periodistas de su redacción como Jorge Bonardel, Norma Sibilla, Rafael Morán y Pedro Lucero. Estuvo preso un año y siete meses, desde marzo de 1976 hasta septiembre de 1977. El 4 de septiembre de ese año fue excarcelado.

Mucho tuvo que ver Adelma Petroni, una escultora amiga del escritor, quien aportó algunos datos puntuales referidos a los diecinueve meses en que Di Benedetto estuvo preso por la junta militar: “Primero estuvo detenido unos meses en Mendoza, en el Colegio Militar. No se lo podía ver, pero sí llevarle ropas y alimentos. Cuando lo trasladaron sorpresivamente a la Unidad 9 de La Plata, no nos dijeron adónde lo habían llevado. Empezamos a buscar con Bernardo Canal Feijóo, y los dos, cada uno por su lado, logramos saber su destino. Estuvo preso un año y siete meses, desde marzo de 1976 hasta septiembre de 1977. Yo pedí a todo el mundo que hiciese lo posible para lograr su libertad. Finalmente el Premio Nobel de Literatura Heinrich Böll le envió un telegrama al dictador Videla”.

Marcha al exilio y se radica en España, hasta su regreso al país en la reinstauración de la democracia en 1985. Es convocado por el gobierno de Raúl Alfonsín para ocupar un cargo de asesor en la Dirección Nacional del Libro. También asesoraba al secretario de Cultura Ramiro de Casabellas.

El homenaje de ayer y lo de “Zama” es una forma de que muchos argentinos y mendocinos, fundamentalmente, nos reencontramos con nuestro más grande escritor: Antonio Di Benedetto.

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