Mendoza,

de
de

 

Roberto Suarez

Conciencia

Según las estadísticas de las Naciones Unidas este 2017 contaría con 7 mil trescientos millones de habitantes. Pero lo malo de la noticia es que la misma ON vaticina mayor pobreza y conflictos políticos para el 2017.

15/2/2017

Por eso ha anunciado la Organización que profundizará programas para detener el genocidio, eliminar el hambre y evitar la propagación del sida.

La gran paradoja de este momento histórico, es que nunca antes se habían ofrecido a los seres humanos más posibilidades de luchar contra problemas ancestrales de desigualdad, de hambre, de enfermedad o carencia de educación. Pero las oportunidades están siendo utilizadas para aumentar la distancia no para acortarlas. No para utilizar la globalización en beneficio del progreso humano.

Sin dudas que todos coincidimos en que la pobreza es el principal problema de la humanidad, y que sus efectos son devastadores. Pero la mayoría de la población mundial es indiferente a ello y los responsables de las potencias del mundo están distraídas en las guerras preventivas y el negocio de la ventas de armas, en el narcotráfico y en mejorar gobiernos de países periféricos nada más que para hacer más negocios con ellos.

El hambre es hoy el principal problema del mundo. En los últimos años el número de personas que pasan hambre en el mundo supera los 1.000 millones. 22 mil niños  mueren diariamente a causa de la pobreza. Existen 750 millones de personas que no tienen acceso garantizado al agua potable. La diarrea causada por la escasez de agua e inadecuadas condiciones de higiene matan cerca de 842 mil personas cada año, es decir, 2 mil 300 al día, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

En la columna nuestra del 17 de enero pasado escribimos que de acuerdo con Oxfam, (Organización contra la desigualdad,  fue fundada en 1995 por un grupo de entidades no gubernamentales independientes) se necesitan 60 mil millones de dólares anuales para combatir la pobreza mundial, es decir, cerca de una cuarta parte de lo que ganan las 100 personas más ricas del planeta.

El hambre ha dejado de ser solamente un problema humanitario para pasar a ser un problema político de primer nivel y condición necesaria para la estabilidad mundial. La mundialización del hambre aparece como una realidad vinculada no sólo a la pobreza, sino también a otros factores como las guerras, los conflictos sociales, la deuda externa, la concentración de tierras, las prolongadas sequías en determinadas regiones y los desastres naturales.

Es lamentable saber que jamás en la historia de la humanidad ha habido tantas personas que padecen hambre.

En 1981 el economista indio y premio Nobel Amartya Sen publicó el libro Poverty and Famines (Hambruna y pobreza) en el que analiza varias de las hambrunas más importantes de este siglo y llega a la conclusión de que la misma no es causada generalmente por la falta de alimentos, sino por la incapacidad de algunos sectores sociales de acceder a ella, sea produciéndola o adquiriéndola. El enfoque de Sen concentra el problema del hambre en la incapacidad para conseguir comida mediante su compra, comercio o cambio de otros productos, del trabajo propio o los derechos concedidos por el Estado, por ejemplo subsidios. El problema del hambre se centra, pues, en la capacidad de acceso al alimento y no en la existencia del mismo. La aportación más importante de la teoría de Amartya Sen ha sido demostrar que las grandes hambrunas de este siglo se produjeron sin una disminución de las existencias de comida, y subrayar el papel de las desigualdades sociales como causa del hambre.

Hoy las potencias mundiales en vez de combatir la pobreza y garantizar los derechos humanos están creando más desigualdad porque así conviene a sus intereses.

Conocer estos datos es muy valioso para que los ciudadanos del mundo, sobre todo los que sí comemos todos los días, no nos sirva sólo para una mera curiosidad intelectual de un conocimiento más profundo y científico de la realidad, sino que nos sirva para tener conciencia y poder analizar, juzgar y transformar la situación de injusticia que viven millones de seres humanos.

Te puede interesar

te puede interesar también...
Visitá la sección Roberto Suarez