Diario Mendoza

de de

Mendoza

Jorge Sosa sosajorgeluis45@gmail.com Jueves, 4 de Abril de 2019

El chisme

Hay gente que está absolutamente bien informada de lo que pasa en el barrio con detalles que realmente merecerían una investigación periodística.

Jueves, 4 de Abril de 2019
Diario Jornada Diario Mendoza. Buscanos en Facebook, Twitter e Instagram

¿La gente necesita estar informada? Hay gente que vive en el limbo y realmente no sabe uno o dos cornos lo que ocurre a su alrededor. Son los alejados de la realidad o los interesados únicamente en la realidad propia. Pero son los menos. La mayoría requiere saber lo que está ocurriendo y esto entra dentro del campo de la información. 

En los barrios no existen medios de comunicación que informen sobre lo que está ocurriendo en los barrios entonces se recurre a la sapiencia de los vecinos. Al encontrarse en la vereda, lampazo en mano, o en el mercadito de a la vuelta, las informaciones toman cuerpo. "¿Se enteró que se separaron los Videla? Al parecer la cosa venía mal desde hace tiempo, pues ahora han decidido partir las diferencias y el marido decidió partir". 

Hay gente que está absolutamente bien informada de lo que pasa en el barrio con detalles que realmente merecerían una investigación periodística. Saben de los líos de los Fernández; que los González viven juntos pero duermen en camas separadas; que la nena de los García sale con un vago de rastas hasta la cintura; que al hijo de los Rodríguez le va muy mal en la facultad, que los Sosa no se hablan, se gritan. Saben todo los vagos y funcionan como los medios de comunicación, con permanencia. Sin aparato alguno pueden hacer una radiografía de la mayoría de las familias que los rodean y describirlas minuciosamente. 

Es la antiquísima institución del "chisme" una murmuración, una actividad humana que consiste en hablar de alguien o algo, tan bien como mal, aunque generalmente de forma desfavorable, sin que la persona en cuestión esté presente. Algunos sinónimos de murmuración son habladuría, comadreo, rumor, o cotilleo (cotilleo no lo he usado nunca) pero pertenece al ámbito coloquial. Un comentario o noticia no verificada que circula entre la gente de carácter negativo. 

La más común denominación es "chisme". La palabra , posiblemente, viene del griego skhizein = rajar, y de la ahí la semántica de hablar para separar o enemistar a unos con otros. Según Corominas, el gran estudioso de la lengua, parece ser que viene del latín cimex (chinche), con la idea de "niñería, cosa despreciable". No tiene nada que ver con "chiste" aunque a veces se le parece demasiado.  

Suele volcarse en reuniones de pares, los hombres en la mesa del café, o las vecinas en rondas de mate, hablan de las contingencias que les ocurre a quienes son sus semejantes, aunque no tan perfectos como ellos. Por eso, cuando se producen estos diálogos en conjunto en torno a personas que no están presentes, alguien, seguramente dice: "Yo de acá no me voy porque me van a sacar el cuero".  

"Sacar el cuero" apunta en la misma dirección, es sólo una figura idiomática, que no se está realmente despellejando a alguien, pero sí es en esa feroz y salvaje práctica de donde deriva la frase. O sea la intención de causar "a alguien grave daño en su persona". 

En líneas generales nos gusta chismosear, le damos a la sin hueso sin descanso y cruzamos la medianera para saber qué es lo que ocurre del otro lado.  

No deja de ser una información, ahora bien, los medios de comunicación deberían dedicarse únicamente a las verdades, a los acontecimientos realmente ocurridos y sin embargo, si uno los atiende con detenimiento, comprobará que muchos de sus decires son chismes, categóricamente chismes. 

 Se da mucho en el espectáculo y en la política, abundan los fisgoneos en estos aspectos de la sociedad. En estos momentos, tal vez, alguien o álguienes estén hablando de nosotros. Uno siente una tiradita de lomo y no sabe de dónde viene. Pues viene de ahí, del chisme. Y no sigo porque estoy tentado de contarles uno. 


Seguí leyendo en Jorge Sosa