El diario gratuito de Mendoza

de de

Mendoza

Jorge Sosa sosajorgeluis45@gmail.com Jueves, 5 de Abril de 2018

Picardía

Se vuelve cada vez más peligroso usar la picardía en nuestros discursos habituales. La palabra “picardía” deriva del francés “picard”, picador, de hecho es un topónimo francés. Hay una región al norte de Francia que se llama Picardía.

Jueves, 5 de Abril de 2018

Según el diccionario picardía tiene que ver con la astucia o habilidad donde hay una cierta malicia, pero también una gracia maliciosa especialmente en lo relativo a lo sexual. El uso que se le da en nuestro argot cotidiano es más bien benigno, pícaro es aquel que dice o comete una acción mala pero no tan mala, diría inocente pero el término se me queda chico. El diccionario dice en su segunda acepción: “Travesura de poca importancia, como la que hacen los niños con la intención de divertirse”.

Con toda la efervescencia que ha tomado el tema de la defensa de la mujer todo lo que sea pícaro puede ser considerado como ofensivo, como una de las formas de demostrar la intención del hombre de “cosificar” a la mujer, aún los piropos más benignos. Porque hay piropos que son benignos, galantes, halagüeños, como por ejemplo: “Si la belleza fuese pecado vos no tendrías perdón de Dios”. “¿Qué hace un ángel volando tan bajito?” “Me gustaría ser visco para mirarte dos veces”. “Si las lindas fueran flores vos serías el jardín botánico”. “Si Adán por Eva se comió una manzana yo por vos me comería una verdulería”. “Si te sentís mareada es porque andás dando vuelta por mi cabeza”. En esta nueva situación social cualquiera de los descriptos podría tomarse como la intención del vago de acosar a una mujer, por más galante que el piropo sea. Hasta decir, el simple: “¡Adiós Hermosa!” Podría involucrarse con el acoso. Es más, una mirada levemente lasciva sin palabras de por medio lo sería.

Yo no sé cómo harán en Buenos Aires los llamados “Teatros de revista” donde el cuerpo de las mujeres es el centro de atención del espectáculo (por llamarlo de algún modo). ¿Qué va a pasar con los programas de Tinelli dónde el cuerpo de la mujer ocupa un lugar especial? Programas como los que hacía  Olmedo en su época, o los de Porcel no tendrían cabida en ésta. Ya muchos humoristas encuentran dificultades en desarrollar su rutina por temor de ser considerados ofensivos. 

Ahora resulta que ponderar la belleza de la mujer está prohibido, ni se te ocurra, porque lo que es el resultado de la admiración puede tener como resultado un juicio.

¿Qué hacemos con la cultura folklórica cuyana? Con los aros por ejemplo. Es recurrente en los aros hablar de la belleza de la mujer, de algunas tangencialidades del sexo, de la patrona y sus costumbres, y por supuesto de la suegra. La suegra es un lugar común de los aros cuyanos. Pues bien, a cuidarse señores folkloristas, porque puede ocurrir que al bajar del escenario se encuentren con una manifestación de mujeres y un abogado con una denuncia en sus manos.

Atención señores humoristas. En el humor argentino, pueden verlo ustedes en las redes sociales, el sexo ocupa un lugar preponderante. Pues ahora los que trabajan con la sonrisa van a tener que cuidarse hasta en la más mínima expresión porque en lugar de ser recompensados con aplausos pueden ser apabullados Se está terminando la picardía, y hay fundamentos valederos en su contra, pero,  en algunos casos, es una picardía.