Mendoza,

de
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Jorge Sosa

“Capren”

Se viene una instancia decisiva para el Seleccionado Argentino de Fútbol, un partido a todo o nada donde el nada puede significar que nuestro país se quede sin participar en el mundial del año que viene.

5/10/2017

Por eso a todos, dirigentes, jugadores, e hinchas les ha entrado una situación emocional que yo llamaría “Capren” cagazo pre encuentro. Las posibilidades están pero son las últimas y si no las aprovechamos vamos a ver por la tele el enfrentamiento entre Nigeria y Portugal.

Hemos cambiado de entrenador, hemos cambiado de táctica, hemos cambiado algunos jugadores, hemos cambiado de estadio, para ver si revertimos esta situación más incómoda que calzoncillo de hilo sisal. Realmente ha habido un cambio, lo que todavía no sabemos si es a favor.

Todavía no sabemos por qué se eligió a la bombonera como reemplazo del Monumental de River. Es cierto que es un escenario especial, donde la gente está casi encima de la cancha y sus  voces se escuchan nítidamente, estruendosamente y el aliento produce una mayor entrega de los jugadores. Pero Boca, en ese mismo estadio, ha perdido partidos y entonces la fórmula no funcionó.

Puede que al comenzar el partido el aliento sea favorablemente ensordecedor, pero si a los diez minutos del segundo tiempo vamos empatando, habrá que reemplazar la palabra favorablemente, por peligrosamente, porque el griterío se puede volver en contra e influir negativamente en los jugadores que empezarán a sentir que llevan en sus espaldas una mochila cargada de adoquines, y de esta forma no se puede picar al centro del área.

Además la Bombonera tiene un gravoso antecedente, fue en ese estadio donde empatamos, precisamente con Perú en 1969, hecho que nos impidió participar del Mundial de México de 1970. Es como para tener en cuenta.

Seguramente que este estadio albergará a más gente de la que puede, que no es poca. La reventa de entradas comenzó a funcionar activamente. Ya hay entradas que no se consiguen a menos de  cinco lucas. Los revendedores por internet, ante la posibilidad de hacer esto, revender entradas, ofrecen una lapicera  “bic” punta fina por tres mil pesos y añadido a la compra te regalan una entrada a la cancha. ¿Captan ustedes la sutileza? A veces hay que admirarle el ingenio a los avivados.

La cuestión es que ya, a esta hora, estamos en capilla, en estado de gracia (ojalá sea “gracias”) y ya se puede ver gente que se muerde las uñas, el codo y el talón. Va a ser cuestión de contener la respiración por noventa minutos, y lanzar un ¡Aaaaaaahhhhhh!, de alivio si los tres puntos quedan en casa.

Ustedes saben tan bien como yo, que las cábalas no sirven para nada, pero en esta situación más apretada que pantalón de torero están permitidas todas las cábalas, también las promesas, y también los rezos. ¿Cuál será el santo  de la Pelota? Tal vez San Lorenzo.

Faltan pocas horas y debemos abocarnos al tema hasta que llegue el momento especial cuando los relatores digan el originalísimo “¿Arranca o no arranca? Siempre arranca.

Ojalá que mañana tengamos todos una sonrisa esplendorosa en nuestros rostros y hablemos de los goles a favor, de las jugadas extraordinarias de Messi, y de los golazos de Icardi. De otra forma solo vamos a tener que esperar un poco, nada más que cuatro años, cuando se juegue el mundial de Qatar.

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