Mendoza,

de
de

 

Jorge Sosa

Infaltable poesía a la primavera

Setiembre es el mes de la primavera, llegará el 21 y los pibes arrasarán prados, bosques y parques con su picnic conmemorativo. Será la época del esplendor de la naturaleza y de las emociones que estallan.

21/9/2017

Es además el día del estudiantes y los pendex invadirán parques y paseos públicos, eso sí, con los hábitos cambiados, porque antes se preocupaban en que su madre le preparara los huevos duros y la milanesa, y ahora ellos se preocupan en conseguir el fernet y la cola.

Guarda que va a haber multas para aquellos que ensucien o depreden. No sé quién pu va a pagar esas multas, pero que las hay, las hay Llegó la primavera, se renueva la esperanza, crece el verde procurando estallar, vuelven las golondrinas, se muestran de nuevo las flores y el amor está a flor de piel. El desabrigue es forzado y entonces empiezan a aparecer partes carnales de las mujeres que son capaces de crear cataratas de tetosterona. Por supuesto la poesía se siente en su país y se larga.

Se vino,

se vino,

ya está con nosotros,

como una efervescencia de la sangre

que nos hace sentir como potrillos

aunque seamos matungos viejos.

Somos del Potro

Y de la potranca.

 

Ya vino,

uno puede descubrirla en las afueras

encaramada a los almendros,

o tiñiendo de un rosa vergonzoso

los tímidos rostros de los ciruelos.

Uno puede descubrirla por el suelo,

en la chipica que vuelve renovada

a morfarse a los pastos extranjeros.

Señal, inconfundible, de que al planeta

les estamos haciendo salir canas verdes.

 

Uno puede encontrarla en el aire

en ese gesto calentón del zonda

que nos hace más tontos que de costumbre

y obliga a los tensiómetros a trabajar horas extras.

Vientito que debió salir de farra la noche anterior

porque tiene un aliento que voltea.

 

Se vino

Se vino la primavera.

 

Ya comenzaron a activarse las minifaldas

demostrando que las muchachas de hoy

son bastante piernas,

y bastante ombligos,

y bastante escote

y uno siente que de golpe las emociones

gastronómicamente apuntan a los jamones

que van pasando por las veredas.

Las mujeres se sacaron el invierno de encima

Y nosotros nos quedamos asombrados

De todo lo que hay abajo.

 

 

Se vino la primavera, se vino

Uno tiene ganas de desprenderse

de ese estilo augusto de señor adusto

de la mufa, del tedio y la rutina

y en el mejor estilo de la Chicholina

sacarse todo y quedar a busto

(Perdón a gusto)

 

Uno tiene ganas de ser un pibe

y mandarse al parque para tirarse

una tarde al cohete, panza arriba,

y con todo el planeta a sus espaldas.

 

Se vino la primavera, se vino.

Volvieron las golondrinas,

Vuelven las mariposas y los mariposones,

la piel se expone a la danza de Febo,

y los políticos a sus papelones.

 

Se vino, se vino la primavera

Con sus don de ternura casi mística

Y con ellas se vinieron los afiches

De las campañas políticas.

Flores, flores, flores

Flores en los prados y en los canteros

Flores, flores, flores

Flores de promesas escucharemos. 

 

Se vino la primavera

Ya preparan las mariposas sus desfiles

Y los camioneros sus camiones

Porque por fin van a poder cruzar a Chile.

 

Se vino la primavera, se vino,

florecen las plantas,

y dan nuevos brotes multiplicadores.

Por todos lados.

Todas menos una:

la planta del sueldo

que hace tantas,

tantas primaveras,

nos tiene plantados.

 

 

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