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Jorge Sosa

Día del Padre

Hoy se enfrentan dos posturas, aquellas que sostienen que el Día del Padre debe seguir celebrándose en junio como en los últimos años y las otras que sostienen que hay que respetar la ley que dice que en Mendoza el Día del Padre es hoy, 24 de agosto, como recuerdo a la paternidad del Padre de la Patria, el general San Martin.

24/8/2017

Tenemos una inclinación para todo lo que venga de los Estados Unidos de la USA que nos usa. El día del padre comercial fue instaurado en homenaje a un padre americano que enviudó y tuvo que hacerse cargo de once hijos. ¡Ajá! ¡ Mirá vos! ¡Como si en nuestro país no tuviéramos padres que tienen muchos más hijos y que encima no son viudos!

Tenemos una enorme inclinación a copiar el estilo de vida yanqui, aun en las celebraciones. El primero de mayo, día de los trabajadores, se conmemora una matanza de obreros ocurrida en Chicago; el 20 de julio, día del amigo, recordamos el momento en que dos norteamericanos pisaron la luna y encima lo inventó un argentino. Hay mendocinos que han pisado muchas veces la Luna y no tienen reconocimiento alguno.

No puede ser que le copiemos todo a los del norte. Ahora quieren incitarnos a realizar Halloween. No lo aceptemos. Si vamos a celebrar el julepe hagamos la “Fiesta del Futre” que es mucho más nuestro, aunque pierda frente a otros monstruos por una cabeza.

Con respecto al día del padre a mí me parece mucho más coherente como fecha el 24 de agosto que fue cuando nació Mercedes Escalada de San Martín, o sea cuando fue padre el recordado y querido Pepe Pancho. Claro, sé que algunos me dirán lo que pasa es que el día del padre es más bien una celebración comercial que patriótica. Es para ver si los comerciantes recuperan en un día todo lo que no vendieron en los 164 días que llevamos del año.

Pero si es por eso se pueden inventar otros días que den réditos comerciales: el día del ajustado, el día del estresado, el día del pata ‘e lana. ¡Que falta de imaginación, caramba! La cuestión es que hoy es un tiempo sembrado por la duda.

Allá fueron nuestros representantes a Buenos Aires a tratar de contagiar la idea, pero les ha de ser más difícil que subir el Aconcagua reculando y en chancleta. Porque el día del padre de junio ya está instalado firmemente y los comerciantes nos bombardean con las ofertas para papá.

Uno piensa que a ellos les daría lo mismo vender un toco de productos en junio que en agosto pero de todos modos va a costar mucho que cambien de día. Nosotros lo vamos a celebrar hoy porque creemos que corresponde. No digo con regalos porque la mano no está para bancarse un día del padre inmediatamente después del día del niño, pero por lo menos con su saludo más cariñoso, una palabra de agradecimiento un gesto de amor filial. Tal vez convenga resolver el compromiso con regalos menos convencionales y menos costosos: una bufanda hecha con recortes de viejas bufandas, un palito para sacar las telas de araña de la billetera, una media y que se espere al día del padre del otro año para completar el par; un encendedor, que es un regalo que le va a durar mucho sobre todo si el homenajeado no fuma; un asado que compre él y que ase él, un pedazo de hilo para que ate el control remoto a su cama y no lo tenga que andar buscando todas las noches.

Me parece que agudizando el ingenio podemos salir de la difícil situación que nos plantea este día sin grandes hematomas en nuestro presupuesto. Hoy es el día del padre, debería ser el día más celebrado en nuestro país, si acá todo el mundo te quiere agarrar de hijo.

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